ACAPULCO, Gro., 26 de agosto de 2021.- Hasta dos días después de que el excontralor municipal Francisco Torres Valdez señaló actos de corrupción en la alcaldía, el secretario general del Ayuntamiento, Ernesto Manzano Rodríguez aseguró que el ahora exfuncionario fue destituido porque estaba acusado de acoso sexual y laboral.

En una tardía reacción a las denuncias que hizo el excontralor, Manzano Rodríguez negó en conferencia de prensa los señalamientos de que no ha comprobado 12 millones de pesos del programa de pipas gratuitas.

Manzano Rodríguez no dijo nada sobre lo que acusó el excontralor en el sentido de que un sobrino de la presidenta municipal Adela Román Ocampo controla toda la administración, particularmente el área de Recursos Materiales, donde se asignan todos los contratos municipales, de nombre Víctor Román Román.

Tampoco habló sobre los 300 aviadores que presuntamente existen en la policía municipal, cuyos sueldos son cobrados y rasurados por el asesor jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública, Jondalar Castillo Ledezma.

Aseguró que Torres Valdés, a quien siempre llamó “este señor”, fue cesado porque se negó a comparecer en “una serie de ocasiones”, porque fue omiso al no entregar informes anuales cuando la propia ley lo exige, y porque desacató la Constitución del estado de Guerrero y normas locales.

Dijo que hubo una “serie de señalamientos de servidores públicos y ciudadanos que se vieron atropellados” ante el actuar del excontralor, por lo cual comparecieron ante la Comisión de Gobernación y Seguridad Pública, y después ante el Cabildo en pleno.

“Es lamentable la actitud del contralor que cuando se ve acorralado de desacato, falta de información, de transparencia, de falta de responsabilidad (…) y a una serie de responsabilidades que la propia ley y el Cabildo le estaban solicitando, tome esta actitud de ventilar en los medios de comunicación una serie de datos inexactos para poder lograr una cortina de humo, justificando su salida del órgano de control interno”, argumentó Manzano Rodríguez.

Acerca de los aviadores en las regidurías, deslindó a la administración de Adela Román, pues aseguró que hay muchos trabajadores “que llevan muchos años trabajando y no pueden ser despedidos (…) Él mismo lo dijo que hay supernumerarios, hay sindicalizados y personal de lista de raya”, dijo, sin aceptar que estos últimos pueden ser dados de baja y sin decir cuántas bases fueron otorgadas en este trienio.

Añadió que no es un secreto que exista una enorme carga laboral en la nómina del Ayuntamiento y señaló que se trata de un “manejo perverso”, lo que dijo el excontralor.

Asimismo justificó que llevó policías cuando le notificó su despido al excontralor, para evitar que éste sacara documentos de la dependencia.