ACAPULCO, Gro., 25 de julio de 2017.- Fitch Ratings clasificó al gobierno de Acapulco con débil desempeño presupuestal, gestión y administración, mientras que la deuda pública de este municipio conserva la perspectiva negativa que la calificadora le colocó el pasado mes de enero y su tendencia sigue en el mismo sentido.

En desempeño presupuestal se examina el descontrol en el gasto de operación ya señalado con anterioridad por la calificadora internacional al gobierno del perredista Evodio Velázquez Aguirre, y en gestión y administración, se analiza la colaboración interna y con otros niveles de gobierno, así como la transparencia y rendición de cuentas, aspectos que se reflejaron en la clasificación de “débil”.

En su reporte especial “Factores clave de la calificación de los municipios” publicado el pasado viernes 21 de julio, la agencia evaluó a los gobiernos locales de 107 municipios.

Destaca que la economía de Acapulco se considera neutral, lo que según sus definiciones indica que tiene menores posibilidades de garantizar un desempeño operacional equilibrado y el pago de su deuda que aquellas economías locales consideradas fuertes, pero mayores que en las débiles.

También la considera estable, a diferencia de otros municipios, como Coatzacoalcos, Veracruz, en el que su economía es negativa.

Un estatus neutral o una tendencia estable, refleja la apreciación de que los aspectos positivos y negativos de un factor se encuentran balanceados de manera acorde a perfil de riesgos de una calificación en particular, en este caso, la calificación crediticia de Acapulco es BBB-(mex).

Sin embargo el gobierno de Acapulco, cuyo alcalde en días pasados afirmó que está en situación de quiebra y pidió un rescate financiero, presenta una tendencia negativa en el desempeño presupuestal que además es calificado como débil.

“Los municipios con este factor en débil presentan de manera general una capacidad recaudatoria reducida y un gasto operativo muy alto que consume casi la totalidad de sus ingresos disponibles, por lo que dependen principalmente de transferencias de la federación y de los estados para realizar inversión pública”, detalla el documento.

En el caso de Acapulco el descontrol en los gastos del Ayuntamiento que preside Velázquez Aguirre ha sido reiterado por parte de Fitch Ratings.

En febrero, cuando colocó la perspectiva negativa a la deuda municipal, misma que en este nuevo reporte conserva, explicó que “el Ayuntamiento ha evidenciado falta de control sobre el gasto operacional”.

En esa ocasión reveló también que sí se había contratado un crédito por 158 millones de pesos controvertido en el Congreso del Estado al que no se pidió autorización, y que del que el gobierno municipal no había informado que ya se lo había entregado el banco Interacciones.

Fitch Ratings advirtió en esa ocasión que el préstamo para el pago de aguinaldos incrementaba el riesgo financiero.