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ACAPULCO, Gro., 20 de octubre de 2026.- El presidente del Sector Empresarial de la Industria de la Masa y la Tortilla del Estado de Guerrero, Arcadio Castro Santos denunció que la pérdida de cultivos por la sequía y el encarecimiento de los insumos podrían provocar un aumento al precio del kilo de tortilla, que actualmente cuesta entre 28 y 32 pesos en este estado.
En conferencia de prensa en Acapulco, el dirigente empresarial explicó que la sequía ocasionó daños en aproximadamente 200 mil hectáreas de cultivo, lo que habría representado una reducción de aproximadamente 600 mil toneladas en la producción estatal de maíz.
Ante la escasez del grano, los industriales de la masa y la tortilla tuvieron que abastecerse en estados como Sinaloa, Michoacán y Jalisco, donde pagan entre 10 mil y 10 mil 500 pesos por tonelada, cuando anteriormente el precio en Guerrero oscilaba entre seis mil 500 y siete mil pesos.
Castro Santos pidió a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que destine recursos para la compra de entre tres mil y cinco mil toneladas de maíz, con el propósito de garantizar el abasto y evitar que el encarecimiento de la materia prima afecte la economía de las familias guerrerenses.
Asimismo demandó la intervención de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro) para adquirir el grano en volumen y contribuir a contener los costos de producción.
El dirigente advirtió que las afectaciones podrían continuar el próximo año si persisten las condiciones de sequía y entre las zonas perjudicadas mencionó al municipio de Iguala, y las regiones Tierra Caliente y la Costa Chica.
Además, Arcadio Castro cuestionó el destino del grano adquirido en Guerrero por el programa Alimentación para el Bienestar del gobierno federal, ya que de acuerdo con la información que maneja el sector, durante este año se compraron cerca de 80 mil toneladas, de las cuales unas 24 mil permanecerían almacenadas en la entidad, principalmente para el autoconsumo de habitantes de la Montaña.
Castro Santos consideró que una parte de ese maíz podría destinarse al abastecimiento de los industriales de la masa y la tortilla, sin descuidar las necesidades alimentarias de las comunidades más vulnerables.
Dijo que a la escasez del grano se suma el aumento en los costos de otros insumos, como gas, gasolina, papel y electricidad, además de los salarios y las cuotas de seguridad social.
En Guerrero operan aproximadamente seis mil 500 tortillerías y tres mil 500 industriales de la masa y la tortilla, según las cifras proporcionadas por el dirigente, por lo cual un eventual ajuste tendría repercusiones en miles de negocios y familias.
Advirtió que si no se recibe una respuesta favorable durante las próximas semanas, entre noviembre y diciembre el sector tendrá que evaluar qué medidas tomar ante el elevado costo del maíz y los demás insumos.