OMETEPEC, Gro., 21 de junio de 2019.- Vecinos e integrantes del comité de la colonia Lázaro Cárdenas exigieron que se repare un socavón de varios metros de profundidad y 150 metros de longitud en la calle Niño Artillero, la cual fue construida en la administración pasada que encabezó Omar Estrada Bustos, cuyo monto de la obra fue de más de cinco millones de pesos.

A través de un escrito dirigido al alcalde Efrén Adame Montalván y con atención a la síndica procuradora Elida Cruz Guillén, el presidente del comité de esa colonia, Tomás Leal Onofre señaló que la calle Niño Artillero que fue construida en el tercer año del gobierno de Omar Estrada, pone en riesgo la integridad de miles de conductores y peatones que transitan diariamente por ahí, debido al socavón.  

El concreto hidráulico de la calle está a punto de romperse por el peso de los vehículos y camiones que circulan por esa arteria vial, que desde su origen fue mal construida desde su cimentación y nunca fue compactada debidamente. Los vecinos informaron que antes de que aplicaran el concreto hidráulico, una fuerte lluvia arrasó toda la tierra del recubrimiento.

En esa época, debido a las quejas de los vecinos, el ex secretario de Obras Públicas, Jesús Díaz acudió a la calle Niño Artillero a supervisar los daños que causó la lluvia en la obra, y mandó a trabajadores del Ayuntamiento y maquinaria para ayudar en las tareas de limpieza de las casas, en donde entró lodo y tierra, con que habían rellenado la calle antes de pavimentarla.

Asimismo mandó a rellenar nuevamente la calle Niño Artillero, pero no compactaron bien, pues le echaron lodo y tierra mojada y después un ingeniero, que es tío del presidente Omar Estrada, se encargó de aplicar el concreto hidráulico de los 150 metros lineales de la pavimentación de la calle.

Otro vecino narró que la pavimentación estuvo bien aplicada, pero que lo mal hecho fue la cimentación y compactación de la tierra antes de echar el concreto, y que esa deficiencia salió a relucir con la reciente lluvia que ahora causó el socavón que pasa por debajo de toda la calle Niño Artillero, por lo cual dijo, tiene que reconstruirse para que pueda quedar al 100 por ciento, porque ya pasó más de un año para poder hacer valer la fianza de vicios ocultos.   

Versiones oficiales indicaron que la obra que tuvo una inversión que salió facturada a nombre de Nancy Ramírez García, quien es esposa del ex subdirector de Obras Públicas Gil Lucas, subalterno de Jesús Díaz, ambos originarios de la localidad de Santa María Asunción en Ometepec. 

En la obsoleta obra se invirtieron cuatro millones, 275 mil, 210 pesos del Fondo de Aportaciones para Infraestructura y Productividad (Faip) que eran para la pavimentación de la calle. Pero debido a que supuestamente se requería más recurso, el alcalde tomó un millón 443 mil 346 pesos del Ramo 33, haciendo un total de cinco millones, 718 mil, 556 pesos.

 “En la calle Niño Artillero a lo mucho se hubieran invertido tres millones para hacer bien la obra de drenaje y pavimentación, y los otros dos millones 700 mil pesos a dónde se fueron, es indudable que hubo corrupción, le asignaron la obra a la esposa de un trabajador de Omar Estrada, y la pavimentación a uno de sus familiares directos, ese recurso no se ejerció, ahí están los malos resultados a la vista con el socavón”, dijo el ingeniero del Ayuntamiento que hizo llegar la documentación oficial.

La síndica procuradora Elida Cruz Guillén a petición del comité de la colonia Lázaro Cárdenas, que integran Tomás Leal Onofre, Enrique Sánchez García, Marcelina Martínez Gallardo, Porfirio Valdez Mendoza, Leticia Lorenzo Mendoza y Ángel Vázquez Celestino, mandó citar al ex alcalde Omar Estrada para que informara quién construyó la obra para emprender acciones legales.

Sin embargo el ex funcionario quien anda en franca campaña en busca de un nuevo cargo público, no asistió, plantando a las autoridades y a miembros del comité y vecinos de la calle Niño Artillero.

En ese entonces, la síndica Alejandra Bobadilla había denunciado públicamente que había corrupción en la administración de Omar Estrada, por lo cual junto a los entonces regidores no firmaron la cuenta pública en dos años, por la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos.