ACAPULCO, Gro., 15 de septiembre de 2021.- Roberto Malvido Arriaga, directivo de la empresa Opción Paquimé, defendió que el daño por el terremoto en la unidad habitacional Cantaluna representa menos del uno por ciento, ya que aunque siguen en espera de los dictámenes oficiales, sólo dos viviendas las que tienen daños estructurales y el resto son daños superficiales.

En conferencia de prensa, el también encargado de construir este complejo, dijo que tras el sismo se han dicho muchas cosas que algunas son ciertas y otras no, en referencia a que sí se tienen contabilizadas 600 casas con afectaciones, pero la presidenta Adela Román declaró que “el 80 por ciento de los edificios están con daño estructural, están inhabitables y esto es un fraude de la empresa que presume de ser premio nacional”.

Dijo que la declaración de la alcaldesa es falsa e insistió en que sólo dos casas están dañadas estructuralmente, “tan es así, que todos los noticieros ponen en la fotografía en esa única casa, la única que tiene un daño equis, no pueden tomar fotos de otras casas que ya no sirven porque es mentira”, aseguró.

Añadió que por tal motivo solicitó a Protección Civil estatal y municipal para que haga el dictamen oficial y así los afectados pueda cobrar los seguros por parte de los institutos de vivienda, que servirán para hacer las reparaciones.

Detalló que las viviendas que presentan fisuras dentro y fuera, son de desprendimiento de aplanado y no de infraestructura, defendiendo que no es del grao para que pueda suceder un colapso.

“Los datos que tengo ahorita preliminares, que no van a ser oficiales hasta que estén concluidos, me dijeron, ´Roberto, tienes problema en dos casas, todos los demás son fisuras y desprendimientos de aplanado’, el daño estructural de ese par de casas representa menos del uno por ciento”, dijo.

Por ello, llamó a los habitantes de este conjunto a esperar la información oficial de los expertos que están llevando a cabo los estudios.

Respecto a la falta de agua potable y drenaje que los vecinos denunciaron a Quadratín durante el bloqueo en la carretera federal el pasado viernes, se deslindó y argumento que al iniciar la construcción, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), le dijo que tenía que pagar dos millones 600 pesos para factibilidad de agua, en el 2013, además de la construcción de red para el drenaje.

Denunció que hasta la fecha no han recibido el servicio, y que en su lugar la actual administración les notificó que debían 18 millones de pesos por cuotas mensuales a la paramunicipal, por lo que solicitó la intervención de autoridades estatales, quienes mandaron un perito quien dictaminó que no podían pagar lo requerido por no haber recibido el servicio.

“Nos dicen, es que CAPAMA está tronado échanos una mano, si nos das un millón de pesos ahorita ya les empezamos a echar agua en marzo de este año; firmamos un convenio donde dice Paquiné paga un millón de pesos y CAPAMA les empieza a dar agua a partir de marzo, pagué y no han mandado nada (…), el enojo fundamental de la gente en Cantaluna, no es culpa mía”, expresó.

Comentó que como empresa han estado pagando pipas para llevarla a los habitantes y aseguró que todo inició luego de que solicitó una licencia para terminar la última etapa de la unidad habitacional, pero que la presidenta Adela Román se la negó tras acusarlo de querer robar el 15 por ciento del predio que por requisito deben donar; en el uso de suelo solo pueden utilizar el 60 y 40 por ciento restante de área libre.

Señaló que la actual administración se está acobijando de los convenios que se hicieron desde anteriores administraciones para que en los terrenos que donarían, se construyera un centro donde se dieran talleres y educación a niños del lugar, sin embargo nunca se construyó.

Néstor Mayo, director de Obras Públicas es quien finalmente ya no le quiso autorizar la última licencia para terminal la última etapa del proyecto, por lo que consideró que éste y el tema de las afectaciones del terremoto es por un tema político.