Para la Iglesia ya estoy muerto: Padre Pistolas ya no es párroco
ATIZAPÁN DE ZARAGOZA, Edomex., 4 de septiembre de 2026.- Con un rostro serio, con la cabeza agachada y mediante un fuerte dispositivo de seguridad coordinado por corporaciones estatales y federales, Diego ‘N’ y Gerardo ‘N’ arribaron al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Barrientos en Tlalnepantla, Estado de México (EMX).
Los dos individuos son investigados por su presunta participación en el multihomicidio de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista de la banda Camilo Séptimo; de su esposa Ana Paola; de su hija Sofía, de tres años; y de Aleyda Romero, trabajadora del hogar de 21 años, cuyos cuerpos fueron localizados en un departamento.
Al ingresarlos al penal, personal de la fiscalía les preguntó sus nombres y sus ocupaciones. Diego, quien vestía playera oscura y pantalón de mezclilla azul, insistió en que es un empresario, mientras que Gerardo, que portaba sudadera y pants blancos, se limitó a decir que es un chofer.
Al abrir la puerta del penal, de inmediato se escucharon las rechiflas del resto de reclusos e incluso hasta agresiones verbales contra los nuevos inquilinos de Barrientos.
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