ACAPULCO, Gro., 2 de febrero de 2020.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González sugirió al gobierno federal conservar los antiguos padrones y cobertura con los cuales contó el extinto Seguro Popular y que nutran al Instituto Nacional de Salud y Bienestar (Insabi).

En su conferencia en la Catedral Nuestra Señora de la Soledad, el prelado católico pidió “que se conserve lo que ya se había logrado y que según las posibilidades se amplíe el espectro de enfermedades a atender por el nuevo organismo federal”.

Asimismo que se respete el perfil del personal que administre u ocupe cargos directivos en el sector Salud.

Leopoldo González afirmó que existe desconcierto entre la población ante la llegada del Insabi, pues ha despertado quejas la carencia de medicinas.

Consideró sensato mejorar el sistema de salud a partir de lo que ya se tiene, y conservar en el IMSS, ISSSTE o el sistema de salud público, los padrones en el desaparecido Seguro Popular.

Celebró la lucha contra la corrupción, no obstante que pidió respetar los conocimientos de quienes han ocupado cargos directivos.

Por otra parte, advirtió que crecer en un ambiente de paz es un derecho de la niñez, y brindarlo es deber de los mayores, en referencia a la incursión de menores en el sistema de seguridad en La Montaña Baja y cuya dirigencia alertó que no desistirán de su participación.

“Todos vemos la urgencia de seguridad en muchas regiones de nuestra patria (…) está donde se cometió este crimen y otras en la que los habitantes han tenido que huir y no pueden volver a sus hogares a sus poblados, la situación de quienes no pueden transitar libremente, por ello es necesario la presencia de la Guardia Nacional, del Ejército y la Policía Estatal, con una estrategia adecuada a la región y a la situación”, expuso.

Señaló que la Guardia Nacional debe establecer una estrategia que anteponga los derechos humanos de las personas y que los hagan respetar las demás personas.

Informó que en la reunión anual provincial efectuada la semana pasada, los aproximadamente 280 sacerdotes provenientes de Tlapa, Chilpancingo, Chilapa y de Acapulco, hablaron del necesario retorno de los desplazados a sus comunidades, para que mantengan sus formas de vivir y hacerse de recursos.