• Venía la tijera de Carlos Urzúa cuando German Martínez explotó la bomba
  • Se analizan más ajustes para las obras de AMLO y los programas sociales
  • México espera nuevas calificaciones mientras Televisa coloca nuevo bono

Nunca es buen momento, pero ahora menos.

La bomba Germán Martínez Cázares le explotó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador cuando venían nuevas medidas.

Ninguna positiva en muchos sentidos.

Como los números no cuadran para los proyectos más queridos por el tabasqueño, es necesario echar mano de recursos adicionales. Es decir, de medidas más restrictivas.

El discurso oficial les llama austeridad, descritas por el ex director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con un lenguaje claro:

“…ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el cargo que el encargo”.

Disposiciones, asentó el ex secretario de la Función Pública -algo debe saber del tema- contrarias a la doctrina de la administración actual.

Martínez Cázares lo dijo así :

“El Presidente del Gobierno de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal”.

EL PRESUPUESTO NO AJUSTA

La crítica de Germán Martínez Cázares debe verse bajo la circunstancia actual.

Al gobierno y en especial a Hacienda de Carlos Urzúa les urgen recursos para poner en marcha las obras insignia del sexenio.

En primera instancia, la refinería de Dos Bocas, cuyo inicio se ha pospuesto por razones técnicas pero también porque los fondos disponibles no son suficientes.

Luego viene el Tren Maya, diseñado para recibir inversión extranjera pero con montos todavía no bien especificados.

También está la reconfiguración de varias refinerías ahora a medio gas, de cuyo financiamiento depende la promesa de reducir las importaciones sin afectar el mercado.

Y por si fueran pocas las necesidades de un erario estrecho y un presupuesto comprometido, cientos de miles de pesos para cubrir los programas sociales.

Por todo esto en los despachos de Hacienda se analizaba cómo hacerse de recursos y la vía es recortar gasto corriente aquí, allá y acullá. Justo como lo señaló Martínez Cázares -aquí daremos más avances- con un lenguaje leído con mucho desagrado en Palacio Nacional.

EL NUEVO BONO DE TELEVISA

1.- Está muy cerca la nueva calificación internacional a México y a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Será el punto de partida para calcular el futuro del sexenio y si se tendrán recursos para las principales obras del gobierno.

Mientras las calificadoras elaboran su diagnóstico –ya vendrá Andrés Manuel López Obrador a descalificarlas-, muchas firmas privadas aprovechan su buena imagen internacional.

Mañana debe quedar finiquitada la oferta del bono de deuda ofertado por el Grupo Televisa y registrado ante la Comisión de Valores de los Estados Unidos de América.

Se trata de 750 millones de dólares predestinados por la empresa de Emlio Azcárraga Jean para inyectarlos a la corporación en general e inclusive a pagos anticipados de deuda.

Los agentes colocadores fueron BBVA Securities Inc, Citigroup y Goldman Sachs, cuya participacion es un aval del buen prestigio de Grupo Televisa.

Y 2. Hoy estará Andrés Manuel López Obrador en San Luis Potosí, un estado donde se le dan las noticias.

Aprovechó la euforia del gobernador Juan Manuel Carreras para anunciar en su primera gira la nueva canasta básica del Segalmex y en la segunda inició le programa de las universidades Bienestar Benito Juárez.