Escuelas públicas, mejores que privadas gracias al magisterio: Sheinbaum
ACAPULCO, Gro., 4 de septiembre de 2025.- La madre de familia Lucía Castrejón Rodríguez, quien acusa que su hijo fue violentado presuntamente por la maestra Leticia Quiñones Bedoya, cerró la primaria Justo Sierra para denunciar que la profesora reanudó labores y no fue sancionada.
A las 7:30 horas de este jueves, la inconforme, con el respaldo de cinco maestros, cerraron el plantel ubicado en la calle Vallarta, en la colonia Progreso del puerto.
La también maestra integrante del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), acusó que su hijo sufrió daño emocional por parte de la docente, situación que fue acreditada mediante un dictamen psicológico emitido por la Fiscalía General del Estado (FGE).
“Mi hijo no tomó clases durante seis meses porque le tiene miedo a la maestra. Yo tenía fe en que iba a ser sancionada, pero sólo le dieron una nota de extrañamiento y ahora le asignaron nuevamente grupo”, denunció.
Explicó que interpuso la denuncia desde marzo pasado y que en julio acudió a la Unidad de Asuntos Jurídicos en Chilpancingo, sin que hasta ahora obtenga una resolución satisfactoria.
“Busco que la Gobernadora (Evelyn Salgado) atienda el caso de mi hijo. No me queda más que manifestarme porque no hay justicia”, señaló.
A su vez la profesora Quiñones Bedoya, integrante de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), rechazó las acusaciones y aseguró que el cierre responde a pugnas sindicales entre docentes.
“Ellos son del grupo del SNTE, yo soy del grupo de la CETEG, están diciendo mentiras para causarme daño moral, pero esto tiene que ver con disputas por la dirección de la escuela”, afirmó.