TLAPA, Gro., 20 de junio DE 2014.- Karina, Jorge, Javier, Roberto y Marlet son un grupo de jóvenes tlapanecos que decidió instalar un refugio canino que atiende a perros en situación de calle, que están abandonados, enfermos y/o atropellados, para darles atención emergente y procurar que puedan ser adoptados.  Por parte de Ayuntamiento de Tlapa no ha existido atención respecto al tema, aunque al inicio de  la administración a través de foros propuestos por la misma autoridad un veterinario habló de la necesidad de un refugio o perrera municipal.

En entrevista, integrantes de Tlapatitas informaron que se trata de una agrupación surgida en Facebook al ver que una página denominada Mercado Libre Región Montaña, en la que solo vendían celulares y perros sin regulación, por lo que de la red social pasaron a la acción y  buscaron un pequeño terreno prestado para instalar el refugio en el cual se gasta al menos 200 pesos en medicamento y alimento por cada perro salvado.

Jorge Dávila León, uno de los integrantes atajó que se deslindan de partidos políticos y de políticos en campaña, ya que se trata de un refugio sin fines de lucro que no tiene apoyo gubernamental pero que han recibido muestras de solidaridad de ciudadanos, pero reconoció que falta  generar conciencia entre la gente, principalmente a niños y jóvenes a través de pláticas o difusión de información acerca del cuidado de una mascota, higiene, esterilización y respeto a los animales.

Hasta la semana pasada, ciudadanos denunciaron la venta ilegal de  300 cachorros hacinados en pequeñas jaulas afuera de una tienda de autoservicio. Un integrante del grupo en la red denunció ante el alcalde Victoriano Wences Real la situación, sin embargo, solo hubo una discusión que no pasó de las redes. Tlapatitas acudió a la dirección de reglamentos días después para protestar que aún estaban vendiendo cachorros pero en otro lugar, sin embargo, no hubo acción visible para frenar su venta.

Tlapatitas, informó que un veterinario atendió a 15 de esos cachorros con diversas enfermedades de los cuales tres murieron.

Por calles del centro también se pudo observar a vendedores de pollos de colores.