CIUDAD DE MÉXICO, 24 de octubre de 2018.- Luego de la que han calificado los priístas como la dolorosa e inédita derrota del pasado 1 de julio, el escenario al interior del partido ha cambiado enormemente, y uno de los puntos importantes son sus finanzas, que se verán seriamente afectadas.

Debido a los resultados en las elecciones, las prerrogativas o financiamiento que reciben por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), se reducirán en aproximadamente un 30 por ciento, que les dejaría un presupuesto de alrededor de 800 millones de pesos, sin embargo, la cifra exacta la tendrá el INE en enero de 2019.

Así lo dio a conocer la presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, quien ante tal escenario, anunció que habrá una reducción y racionalización de los recursos, en las que no se descartan recortes en las estructuras burocráticas del partido destacando que las medidas que se tomarán serán responsables y se respetarán los derechos de los trabajadores.

“Es evidente que nuestra realidad financiera cambia, y es evidente que eso nos tiene que obligar a tomar medidas: medidas responsables y medidas serenas, pero sí medidas contundentes. Nuestras prerrogativas van a disminuir alrededor del 30 por ciento, eso nos obliga a hacer un ejercicio de reducción y racionalización de nuestros recursos.

Sí va a haber recortes en las estructuras burocráticas del partido, porque no podemos mantener el mismo tamaño, ya no estamos en ese proceso electoral tan grande: la presidencial, la federal y las concurrentes (…) Estamos haciendo una planeación que nos permita cumplir con nuestras obligaciones crediticias, así como mantener el personal que necesitamos y que nos permita hacer la labor político-electoral inherente a las cinco elecciones del próximo año”, sostuvo.

Enfatizó que todo este proceso de ajustes lo realizará el partido con total transparencia, responsabilidad y apegados a la nueva realidad que están viviendo, pues ya no son el partido mayoritario.

Al respecto, insistió en que buscarán que se respeten los derechos de los trabajadores en el partido y que cualquier reducción en ese sentido no los afecte y todo se dé conforme a los términos de ley.

Sobre el porcentaje o número de personas que podrían ser despedidas, Ruiz Massieu afirmó que es arbitrario señalar una cantidad sin tener antes un diagnóstico de lo que se puede hacer para evitarlo.

Por lo que, indicó que encargó a las áreas de Finanzas, a la Contraloría y al Comité de Financiamiento del partido, hacer un programa para la generación de recursos propios, así como, dónde y cómo reducir, no sólo el personal, sino también el tipo de gastos.

“Creo que lo sensato, lo responsable, es plantear una reducción y racionalización del gasto, pero no plantear una meta de reducción de personal arbitraria, antes de conocer qué es lo que se puede hacer y que ello no dañe la tarea cotidiana del partido”, subrayó.

Se comenta que en la planeación de generar recursos propios, se prevé la posible renta de espacios que tiene este instituto político, sin embargo, es algo que todavía no se define.

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