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ACAPULCO, Gro., 15 de febrero de 2026.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González urgió a fortalecer la amistad social como camino para enfrentar la polarización y la violencia.
Durante su mensaje dominical argumentó que la amistad social, implica extender el amor más allá del círculo cercano y reconocer la dignidad de todas las personas.
Un día después del Día del Amor y la Amistad, explicó la ampliación de los vínculos personales hacia una relación comunitaria que no excluya a nadie, es una amistad social.
González González advirtió que el crecimiento de la polarización y la enemistad social exigen fortalecer actitudes concretas que hagan posible el encuentro.
Señaló que el diálogo y la amabilidad son caminos necesarios para la construcción de la paz.
“El diálogo propicia el encuentro de las personas, hemos de partir de la convicción de que de todo se puede aprender algo. Esto nos lleva a respetar el punto de vista del otro, a comprender el sentido de lo que el otro dice y hace, aunque uno no pueda asumirlo como convicción propia. Así se vuelve posible ser sinceros, no disimular lo que creemos, sin dejar de conversar, de buscar puntos de contacto y, sobre todo, de trabajar y luchar juntos”, afirmó.
Añadió que el diálogo auténtico excluye la descalificación humillante y la manipulación, por lo que hace posible la paz social, la integración de todos.
“Sin el diálogo, las diferencias se transforman en hostilidad, amenaza, violencia”, expresó.
Añadió que en un contexto de violencia e inseguridad, la amistad y el acompañamiento resultan fundamentales.
Retomó palabras del Papa Francisco al referirse que tener amigos enseña a abrirse, a comprender, a cuidar a otros, a salir de la comodidad y del aislamiento, a compartir la vida.
Hizo referencia a lo expuesto por el Papa León XIV: “La amistad puede verdaderamente cambiar al mundo. La amistad es un camino para la paz”.
Asimismo Leopoldo González también citó lo dicho por el Papa Benedicto XVI sobre el amor y el bien común.
“Amar a alguien es querer su bien y trabajar eficazmente por él. Junto al bien individual hay un bien relacionado con el vivir social de las personas: el bien común. Es el bien de ese ‘todos nosotros’, formado por individuos, familias y grupos intermedios que, unidos, formamos la sociedad. Se ama al prójimo tanto más eficazmente cuanto más se trabaja por el bien común que responda también a sus necesidades reales”, dijo.
El arzobispo concluyó invitando a orar por la paz en el país y a convertirse en “artesanos de paz” desde las relaciones cotidianas, al considerar que la amistad, personal y social, es una vía concreta para reconstruir el tejido comunitario en medio de la inseguridad.