Inaugura Abelina obras por casi 22 mdp en Las Cruces
ACAPULCO, Gro., 4 de noviembre de 2026.-Pescadores y habitantes de Barra Vieja exigieron este miércoles la apertura mecánica de la barra de la laguna de Tres Palos, ante el avance del agua sobre terrenos próximos a unas 200 viviendas y negocios, así como por la caída de la producción pesquera que advirtieron, podría prolongarse durante lo que resta del año y hasta la próxima temporada de lluvias.
Algunos inconformes, entre habitantes de la colonia Acapulquito, integrantes de nueve cooperativas pesqueras y propietarios de al menos 20 restaurantes y negocios turísticos, mostraron pancartas y pidieron a la presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, así como a autoridades federales del sector ambiental, permitir la apertura mecánica de la barra ante el incremento de padecimientos cutáneos y el riesgo de una mayor proliferación de enfermedades como el dengue por la permanencia del agua en zonas habitadas.
En la ribera del canal que comunica la laguna con el mar, los habitantes señalaron que el agua avanzó entre 15 y 20 metros sobre superficies que permanecían secas en esta época del año, mientras los cooperativistas afirmaron que el elevado nivel mantiene dispersos a los peces entre la vegetación y las raíces del manglar.
Pescadores atribuyeron parte del problema a la cota de referencia marcada en los pilares del nuevo puente de Barra Vieja, construido después de las inundaciones provocadas por el huracán John en septiembre de 2024.
Explicaron que la marca quedó colocada a un nivel superior al utilizado anteriormente como referencia, por lo que actualmente el cuerpo lagunar debe subir más para alcanzar el punto que las autoridades consideran de riesgo.
“Entonces aquí también tiene que ver el nivel de cota que ya está marcada por un puente nuevo y que antes no existía esa marca”, explicó uno de los habitantes durante un recorrido en lancha.
Señalaron que viviendas y negocios conservaron su nivel original, por lo que el agua se acerca cada vez más a las propiedades antes de alcanzar esa referencia.
Los pescadores indicaron que, aunque prácticamente terminó la temporada de lluvias, la laguna continúa recibiendo escurrimientos de otras partes de Acapulco.
“Ya van como dos semanas que no llueve y como quiera sigue subiendo el nivel del agua. Todo lo que sigue lloviendo arriba se va reflejando aquí”, expresó una de los habitantes de la colonia.
Temen perder producción lo que resta del año
Los cooperativistas dijeron que el nivel elevado provoca que los peces se desplacen hacia zonas inundadas cubiertas por árboles, raíces y vegetación, donde resulta difícil capturarlos.
“Por más que uno vaya ahorita no hay nada porque todo el pescado se va al monte. Tiene que bajar el nivel para que vuelva a estar en su lugar”, señaló una integrante de la Federación Barra Vieja.
Explicaron que al disminuir el nivel quedan nuevamente expuestas las raíces de los manglares y los peces regresan hacia los canales, además de que la corriente contribuye a limpiar parte de éstos y favorece el intercambio de agua con el mar.
Los integrantes de las cooperativas advirtieron que la reducción de capturas podría extenderse durante noviembre y diciembre, meses en los que dependen de la producción lagunar para obtener ingresos.
El aumento en el nivel del agua también ha reducido las áreas disponibles en al menos 20 restaurantes, enramadas y negocios turísticos de Barra Vieja, donde se reciben comensales y se ofrecen paseos en lancha y recorridos por el ecosistema de manglar.
“Ya no la queremos tanto para que, entre producción, sino para que se desazolve y todo esté limpio. Ya ahorita viene la infección”, afirmó uno de los cooperativistas.
Aeropuerto dejó de financiar trabajos, señalan
Los vecinos de la colonia Acapulquito recordaron que durante años el Aeropuerto Internacional de Acapulco financiaba la contratación de maquinaria cuando la elevación de la laguna comenzaba a afectar zonas próximas a la pista de aterrizaje, generalmente entre junio y julio.
Indicaron que esa intervención dejó de realizarse después de las obras efectuadas en la terminal aérea tras la devastación provocada por el huracán Otis, debido a que fueron instalados drenes que conducen directamente al mar el agua acumulada en las pistas.
Afirmaron que, al desaparecer ese riesgo para la terminal, también dejó de financiarse el trascabo utilizado para el desfogue del sistema lagunar.
Los cooperativistas señalaron que ahora ninguna autoridad o institución asume la responsabilidad de esos trabajos, excepto cuando hay alerta de inundación por huracanes.
Uno de los pobladores recordó que en años anteriores habitantes y pescadores llegaron a realizarlos por cuenta propia, pero fueron advertidos de posibles sanciones.
“Ahora sí que uno lo que pide es que las autoridades, Conagua principalmente, porque es el que se opone para que la barra se abra”, expresó.
Los inconformes insistieron en que el nivel actual ya afecta la pesca, los negocios y las viviendas aun sin alcanzar la cota establecida en el puente nuevo.
Recordaron que durante las lluvias provocadas por John en 2024 el agua alcanzó niveles superiores y obligó a utilizar embarcaciones para desplazarse por algunas calles, pero señalaron que para estas fechas el nivel ya había disminuido.
Los pescadores pidieron a las autoridades revisar la cota utilizada actualmente y atender el desfogue antes de que el agua continúe avanzando sobre la colonia Acapulquito y otras zonas de Barra Vieja e impida que haya producción pesquera lo que resta del año.