CANCÚN, QRoo, 18 de julio de 2021. – La Organización Meteorológica Mundial (OMM)., aseguró que las fuertes lluvias que han provocado inundaciones catastróficas en varios países de Europa occidental, son sólo el último indicador de que todos los países deben hacer más para contener los desastres inducidos por el cambio climático.

La agencia meteorológica mundial, atribuye las fuertes inundaciones en Bélgica, Alemania, Luxemburgo y los Países Bajos a la alteración de la atmósfera por las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por la actividad humana.

El agua que se ha recibido en estas zonas equivalente a dos meses de lluvia en dos días ha dejado más de cien de personas muertas y decenas de desaparecidos. “Necesitamos intensificar la acción climática”, afirma la agencia meteorológica mundial.

Los datos preliminares apuntan a más de un centenar de muertes confirmadas en Alemania y Bélgica y aún hay decenas de personas desaparecidas.

El Secretario General de las Naciones Unidas, por su parte, manifestó tristeza por la pérdida de vidas y la destrucción, y expresó su solidaridad a las familias de las víctimas y a los gobiernos y pueblos de los países afectados.

En contraste con las condiciones húmedas, algunas zonas de Escandinavia continúan alcanzando temperaturas abrasadoras, mientras que las columnas de humo de Siberia afectan la calidad del aire en la línea de la fecha internacional en Alaska. El calor sin precedentes en el oeste de América del Norte también ha provocado incendios forestales catastróficos en las últimas semanas.

Estas olas de calor sin precedentes, estas inundaciones y otros eventos extremos que está viviendo el hemisferio norte muestran un patrón meteorológico muy poco habitual, según la agencia de la ONU, que recuerda que se ha documentado que el cambio climático, causado por las emisiones de gases de efecto invernadero, está conectado con estos fenómenos.

Por ejemplo, la ola de calor que batió récords en algunas zonas de Estados Unidos y Canadá a finales de junio habría sido prácticamente imposible sin la influencia del cambio climático. Según los datos de que dispone la OMM, el cambio climático hizo que esa ola de calor fuera al menos 150 veces más probable que en circunstancias normales, si la acción del hombre no hubiera alterado la atmósfera. (Con información de El País).