CIUDAD DE MÉXICO, 23 de junio de 2020. — Las acciones en contra de los factureros fueron anunciadas finalmente por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) del Gobierno Federal, con un primer paquete de siete querellas que alcanzan a 43 empresas fraudulentas, que presumiblemente embaucaron a 8 mil 212 contribuyentes, o que se dejaron seducir por este ilícito que implica hasta a grupos del crimen organizado.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presentó durante la conferencia matutina de este martes, los detalles con Raquel Buenrostro Sánchez, jefa del SAT, y el procurador fiscal Carlos Romero Aranda.

“Se han dedicado, cuando menos de 10 años a la fecha, a defraudar a la Hacienda pública mediante el mecanismo de utilizar facturas falsas para no pagar impuestos, o no pagar completos los impuestos, es un gran fraude que se toleraba, una especie de huachicol pero esto con relación a lo fiscal”, contextualizó el Jefe del Ejecutivo.

Raquel Buenrostro Sánchez, jefa del SAT, explicó que las empresas factureras son organizaciones que simulan gastos, y con esas transacciones que no existieron disminuyen sus utilidades, y con ello sus impuestos, que sirven para fortalecer los programas sociales y obras públicas.

La funcionaria apuntó que las empresas que se han detectado no sólo inventan gastos, sino que también los encubren, así como pagos ilícitos.

“Es una actividad ilícita, la disfrazan de una compra o venta del servicio, se factura el honorario de una persona cuando es un trabajo de contracción cuando lo que se está pagando es soborno, tráfico de personas, entre otros ilícitos del crimen organizado”, advirtió.

Detalló que la facturera vende la factura, pide una comisión por cada factura que expide, otra que compra la factura para pagar menos impuestos, no pagan contribuciones, ante el fraude no tienen empleados y generalmente no se localizan.

Indicó que son difíciles de comprobar conceptos como servicios generales de pintura de un edificio o compra de consumibles, como papelería, que es donde se realizan mayormente con este esquema simulado y fraudulento.

“La empresa se vuelve un socio comercial, lo que hace es ofrecer servicios que no existen”, en contribuyentes grandes.

En las empresas más pequeñas, se hace una labor de los factureros de puerta en puerta.

El estudio que se presentó en el Palacio Nacional es de 43 empresas fachadas y factureras, que alcanzaron un monto de 93 mil millones de pesos en transacciones, y sumarían 24 mil 583 millones del Impuesto sobre la Renta (ISR), y 11 mil 396 millones de pesos del impuesto al valor agregado (IVA), tan solo en el año 2017.

La Jefa del SAT puntualizó que participaron 8 mil 212 empresas y personas con estas empresas factureras, con lo que dejaron de pagar en contribuciones totales 55 mil 125 millones de pesos.

“Las empresas factureras pagaron nómina, pero no pagaron al SAT la retención de ISR por 19 mil millones de pesos”, que es lo que se podría recuperar, por la fácil comprobación del fraude.

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