Procesan al comisario de Xaltianguis por asesinato de guardia nacional
CHILAPA, Gro., 19 de mayo de 2026.- Familias desplazadas por los ataques armados y drones explosivos que afectaron a este municipio, permanecen refugiadas desde hace dos semanas en la comunidad de Alcozacán, ya que aún siguen con temor, y además la violencia disparó el costo del transporte público hasta 700 por ciento.
El promotor del Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-ez), Sixto Mendoza indicó que las familias piden seguridad en la carretera Chilapa-José Joaquín de Herrera y en la cabecera para que puedan acudir a comprar despensas, ya que actualmente las camionetas del transporte público les cobran entre 500 y 700 pesos de pasaje, cuando antes era de 60 pesos.
El promotor comunitario aseguró que en Alcozacán permanecen cerca de 15 personas de Tula y Xicotlán, quienes se niegan a regresar a sus comunidades porque sus hogares fueron destruidos por los explosivos que les fueron lanzados y también perdieron sus animales de granja.
Otras familias de Tula salieron de Chilapa y sólo la mayoría de los habitantes de Acahuehuetlán, son los que retornaron a su comunidad.
Aseguró que a pesar de que la semana pasada, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, les prometieron ayuda a las familias para reparar sus viviendas, ésta aún no llega, y lo único que han recibido fue sólo una pequeña despensa y unas colchonetas.
Pidió a las autoridades que en Alcozacán se instalen módulos de atención médica y doctores para atender a niños y adultos que padecen enfermedades como vómito y diarrea, ante el desplazamiento forzado que sufrieron de sus comunidades.
Pese a la presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía Estatal, el dirigente consideró que la confianza de la población se recuperará cuando las autoridades desarticulen al grupo delictivo Los Ardillos, al cual identifican como el presunto principal agresor de las comunidades indígenas que integran el Cipog-ez desde 2014.
Advirtió que el Cipog-ez y la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) no desistirán de su organización y seguirán defendiéndose para evitar más asesinatos y desplazamientos.
Actualmente, Alcozacán permanece resguardada por soldados del Ejército y algunas patrullas de la Guardia Nacional. En la vía Chilapa-José Joaquín de Herrera se observaron al menos cuatro patrullas de la Policía Estatal que acudieron a la zona ante el aviso de la ayuda humanitaria que llegará este martes.