CHILPANCINGO, Gro., 16 de diciembre de 2019.- Mujeres destacadas en distintos ámbitos coincidieron en que la violencia política sigue vigente en la entidad y consideraron que de no ser porque los partidos se ven obligados por la ley a otorgarles espacios, su participación continuaría a la baja en los cargos políticos y de elección.

La tarde de este lunes se llevó a cabo el foro Reforma constitucional en materia político electoral y la paridad en órganos de elección constituidos convocado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), en el que acudieron la alcaldesa de Mártir de Cuilapan, Jenny González Ocampo; la delegada del gobierno estatal en la región Centro, Yolanda Armenta Domínguez; la presidenta de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia la Mujer, Marina Reyna Aguilar, y la directora general de Desarrollo Político del gobierno estatal, Yalith Andraca Rojas.

La presidenta de Mártir de Cuilapan destacó que ese municipio ha sido gobernado por tres mujeres, sin embargo reconoció que no ha sido fácil y hasta circunstancial. Consideró que el problema va más allá pues se debe concientizar a las mujeres desde pequeñas a no permitir la violencia en ningún escenario así como a sobresalir a pesar de las costumbres que existan.

Expresó que cuando es una mujer la que gobierna un municipio lo que hacen es denigrarlas “lo más feo que se pueda” y siempre hacerlas quedar mal, pues existe aún un machismo arraigado que provoca que los hombres prefieran que los gobierne un hombre a una mujer.

La delegada de la región Centro consideró que en la actualidad tienen la oportunidad de participar o cumplir con la paridad pero obligadamente, por lo cual consideró que son una generación de mujeres que les toca continuar con la lucha de las sufragistas.

Recordó que anteriormente el acceso a las candidaturas de mujeres se daba de acuerdo con la vocación de los gobernadores y recordó que en el mandato de Rubén Figueroa Figueroa “a pesar de que era un machista” impulsó 14 candidaturas; actualmente destacó que la lucha de las mujeres las ha llevado a colocar 17 presidentas municipales en el proceso de 2018.

Dijo que aún persiste la misoginia y el machismo no sólo de hombres hacia mujeres, sino de mujeres a mujeres, además de que de manera general la sociedad se resiste al cambio.

La activista Marina Reyna Aguilar expresó que la violencia y la discriminación son los retos a vencer en el ámbito político y dijo que la expectativa que se tiene es que se pase de una igualdad formal a la sustantiva con las condiciones para el goce y ejercicio pleno de los derechos.

En un mediano plazo, agregó, busca que eso se refleje e impacte en los programas gubernamentales, presupuestos, políticas públicas y leyes que garanticen el trabajo, la salud y una vida sin violencia.

Indicó que todas las candidatas sufren violencia política y posteriormente ya que están en funciones, e informó que a su asociación llegan políticas que muchas veces están solas y sin redes de apoyo para afrontar su situación.

Dijo que trabajar en la violencia política en razón de género es un reto para las organizaciones y la instancia electoral, para que las mujeres vivan en un ámbito igualitario.

La directora de Desarrollo Político del gobierno estatal destacó que las reformas constitucionales son una gran oportunidad para que las mujeres estén representadas en cargos y en la toma de decisiones sin embargo, dijo, es importante saber quiénes de las que pretender ser candidatas en el próximo proceso electoral están realmente preparadas para representar a otras mujeres.

Sostuvo que la desigualdad es latente y constante pues hasta las mujeres que tienen trayectoria han sufrido discriminación.

Consideró necesario que se forme un frente y una agenda común para ver por las causas de las mujeres, pues la paridad es una realidad que aún no se logra en el estado.

La moderadora del foro fue la consejera electoral e integrante de la Comisión Especial para la Igualdad de Género, Vicenta Molina Revuelta.