ZIHUATANEJO, Gro., 3 de julio de 2019.- El sector de buzos atraviesa su periodo más crítico luego de que entraron en vigor las vedas de ostión y de langosta, productos marinos que más comercializan y que representan el 80 por ciento de sus ingresos.

En promedio, 300 personas subsisten gracias al buceo, una de las actividades más representativas dentro del sector pesquero local. Al respecto, buzos asentados a un costado de la laguna de Las Salinas informaron que esta época de vedas resulta complicada, aunque se tiene que respetar para que ambas especies se reproduzcan e incrementen su población.

En el caso del ostión, entró en veda el pasado 1 de junio y su restricción tendrá una duración de tres meses. Mientras que para la langosta, su veda inició el 1 de julio y termina el último día de octubre de este mismo año.

Por esta situación, los buzos tienen que subsistir con la venta de pulpo, caracol y algunas especies de escama.