
Teléfono rojo
¿Y si nos ganan los guatemaltecos?
Ahora la pregunta sería ¿y si los ecuatorianos nos ganan?
1.- Era la pregunta de los mexicanos en el conflicto que se tuvo con Guatemala, “y qué tal si nos ganan”, en ese entonces tenían aviones mas modernos, y así era, dos años después México compró aviones nuevos.
¿Y si Ecuador nos declara la guerra? o bien exige el gobierno mexicano, con el apoyo de Nicaragua y Venezuela nos pida el presidente Noboa, perdón por allanar la embajada en Quito y maltratar al encargado de negocios de México, que le faltó tomar la bandera y defenderla, y por su negativa ordene atacar a ese país, sea por aire o mar, aunque los barcos tarden en llegar dos o tres meses como el “Usumacinta”. Y los aviones 12 horas.
2.- Con los sucesos en Ecuador, viene a colación el conflicto México-Guatemala, ocurridos el 31 de diciembre de 1958 cuando barcos pesqueros mexicanos fueron atacados por la fuerza aérea guatemalteca en aguas territoriales de ese país. Por piratear la pesca.
Tres pescadores muertos y catorce heridos por parte de México. Diez fueron sometidos a interrogación militar. La situación causó el rompimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales, un puente fronterizo fue destruido y ambos países pusieron a sus ejércitos en movimiento y alerta.
3.- El presidente guatemalteco era Miguel Ydígoras Fuentes, que públicamente amenazó con “bombardear y ametrallar hasta hundir todo barco pirata de día y de noche, hasta acabar con esos bandidos, piratas y filibusteros.”
¡Y ay nanita!
Después de esa declaración, el 23 de enero de 1959, el presidente mexicano era Adolfo López Mateos, con dos meses en el poder, suspendió las relaciones diplomáticas con Guatemala y culpó a Ydígoras de no cooperar mediante la Corte Internacional de Justicia.
Ydígoras, acusó de “falta de cooperación de México por no detener actividades ilícitas en territorio guatemalteco tales como la pesca, tala de árboles y tráfico de armas”.
Agregó que “Guatemala continuará su acción contra piratas, aunque no mandaría fuerzas armadas a la frontera, México no era el enemigo, sino “los piratas” que operaban desde ese país”. Dice la prensa de entonces que ambos países movilizaron a sus ejércitos a 15 km de la frontera y sus aviones, que sí tenían, patrullaron el cielo.
Honduras, Nicaragua y El Salvador apoyaron a Ydigoras. Además se acusó a México de tener asilados a José Gregorio Diaz y Rogelio Cruz Wer lideres de la oposición al gobierno de Guatemala.
4.- Daniel Noboa presidente de Ecuador, realizó un acto que ni siquiera Hitler, Francisco Franco, Pinochet, Fidel Castro, Daniel Ortega, Nicolás Maduro se atrevieron a hacer.
El asalto policial en la noche del viernes 5 de abril a la embajada de México en Quito fue una violación al derecho internacional , a la Convención de Viena de 1961 que garantiza la inviolabilidad de las embajadas, dejando como sátrapa a Daniel Noboa. Entraron por la fuerza agentes, enmascarados y carros blindados, para capturar al refugiado exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.
“Ningún Estado podrá invocar normas de derecho interno para incumplir el tratado”. Y claro hubo condena internacional y le cayó como anillo al dedo al presidente mexicano en plena campaña electoral.
5.- Después de ese incidente que se arregló por gestiones diplomáticas tuvimos, ahí sí, el valor de los empleados de la embajada en Chile, que con su embajador Gonzalo Martínez Corbalá, se vistieron de gloria y honor frente al sátrapa Augusto Pinochet en 1973, cuando asilaron a cientos de militantes de izquierda y entre ellos una de las hijas de Salvador Allende, Isabel y su viuda Hortencia Bussi. El presidente Luis Echeverria los recibió con toda la ayuda humanitaria, yo era parte del Comité de solidaridad con Chile que presidia el poeta y amigo Hugo Gutiérrez Vega.
6.- Y mientras estudiantes de la normal Isidro Burgos quemaron oficinas de Palacio de Gobierno, por no detener, aún, al asesino de Yanqui Khotan. Chilpancingo sin ley, unas veces son los narcos y otras los estudiantes que también buscan plazas de profesor. Una capital que no es tal, sus tres poderes sujetos a atropellos. Sigue Guerrero sin destino.