MÉXICO, DF. 25 de noviembre de 2014.- Mañana se cumplen dos meses desde que 43 estudiantes de la escuela normal rural “Raúl San Isidro Burgos” de Ayotzinapa fueron plagiados por elementos de la policía municipal de Iguala sólo para ser presuntamente quemados en un basurero el vecino territorio de Cocula y, en ese sentido, “la tesis de que fueron asesinados y calcinados es endeble y tiene lagunas que no han sido investigadas”, precisó el abogado de las familias, Vidulfo Rosales, a Grupo Fórmula.

 

El Rosales, quien se desmpeña como asesor legal en el centro de derechos humanos Tlachinollan, afirmó que “lo único que quieren los padres de los jóvenes es la verdad, pero las investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) no han avanzado.

 

Aunque ya ha habido unos 80 arrestos, Rosales dijo que se necesita todavía la detención de personajes clave para aclarar las inconsistencias, entre ellos el jefe de policía de Iguala, Felipe Flores, y 12 personas que intervinieron supuestamente en la incineración y que ya están identificadas.

 

“Ahora básicamente no existe nada, lo único que hay es la declaración de estas tres personas que todavía tiene muchos huecos”, expresó Rosales en referencia al testimonio de tres detenidos que afirmaron que los estudiantes fueron calcinados.

 

Los aspirante a docentes de Ayotzinapa, todos hombres y de unos 20 años, desaparecieron el pasado 26 de septiembre en la ciudad de Iguala, unos 200 kilómetros al sur de Ciudad de México, en el estado de Guerrero. Según las investigaciones, el ‘levantamiento’ fue orquestado por policías municipales y el grupo criminal Guerreros Unidos a partir de la orden del destituido alcalde José Luis Abarca, quien pensó que sabotearían un acto público de su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa (arraigada por su participación en la masacre y vinculada por lazos familiares con la delincuencia organizada.

 

Aquella noche se registró el asesinato de otra seis personas (entre ellas, un miembto del equipo de futbol Los Avispones de Chilpanginco) y la lesión de otras 25.

 

Una comisión integrada por familiares de las víctimas y representantes del gobierno se reunirá esta tarde en Chilpancingo, capital de Guerrero, para dar seguimiento a las investigaciones.

 

Existen diversos puntos y contrapuntos entre la reconstrucción de hechos ofrecida por la Procuraduría General de México (PGR), en base a los testimonios, y las dudas enumeradas por Vidulfo Rosales, abogado de las familias, en una entrevista de radio:

 

 

***La hoguera…

PGR: La madrugada del 27 de septiembre, después de ser detenidos, los estudiantes fueron asesinados e incinerados en una fogata que se mantuvo viva con gasolina, diesel, madera y plástico. El fuego ardió unas 14 horas a unos mil 600 grados en el basurero de la localidad de Cocula.

 

Abogado: Ese noche cayó una fuerte lluvia casi hasta la madrugada. Es difícil que se haya podido alcanzar un nivel de fuego suficiente como para calcinar 43 cuerpos.

 

 

 

***Las víctimas:

PGR: Dos de los presuntos autores materiales dijeron que algunos de los estudiantes llegaron muertos o inconscientes al basurero y que los demás fueron asesinados en una parte alta y luego arrojados hasta el fondo de una barranca para incinerarlos.

 

Abogado: La mayoría de los casquillos de bala hallados -unos 70 en total- estaban abajo, en la zona donde supuestamente los calcinaron, y no en la parte alta donde se dice que los mataron.

 

 

***Cerro Viejo:

PGR: Una primera versión de testigos decía que 17 de los estudiantes habían sido asesinados en Cerro Viejo, una elevación cerca de la ciudad de Iguala, y que los habían enterrado en fosas. Aunque se hallaron 38 cuerpos, ninguno era de estudiantes.

 

Abogado: El supuesto asesinato múltiple en Cerro Viejo de pronto se descarta y de la nada aparece la versión de que fueron calcinados en el basurero de Cocula. Para Rosales, “no hay un nexo causal ahí, qué pasó con lo de Cerro Viejo, dónde se cortó y dónde nace la otra tesis”.

 

 

***Números:

PGR: Según tres detenidos, policías municipales entregaron a sicarios del grupos Guerreros Unidos a un número de personas “que no pueden precisar con exactitud” pero que serían más de 40. Algunos llegaron muertos por asfixia, los demás fueron interrogados y asesinados.

 

Abogado: Las personas detenidas han tenido contradicciones en cuanto al número de estudiantes que ellos vieron que fueron asesinados. Tampoco está claro cuántos y cómo murieron durante el trayecto.

 

 

 

Cartas sobre la mesa y embate de criterios, los padres han salido enojados de los últimos encuentros con las autoridades porque consideran que no ha habido avances. En ese sentido, Vidulfo Rosales afirma que la esperanza de hallarlos vivos “se va complicando con el pasar de los días, pero incluso para los familiares es claro: un familiar de desaparecido siempre va a pedir la presentación con vida, no puede ser de otra manera”.

 

“Lo que los padres quieren es (la) verdad”, dijo Rosales. “Si va a haber alguna tesis que indique que no están vivos, entonces que se presente la misma con solidez, con pruebas suficientes, con pruebas irrefutables”, indicó.

 

Fuente original:

http://www.vanguardia.com.mx/casoigualadosmesesdespueslainvestigacionesendeble-2214322.html