MEXICO, DF. 21 de diciembre de 2014.- El 30 de enero de 2011 el PRD arrasó en las elecciones en Guerrero. Ángel Aguirre Rivero dio a ese partido una ventaja de 158 mil votos frente al PRI. Tres años después, con un gobernador con licencia, señalado por omisión frente a la muerte de seis personas y la desaparición de 43 normalistas, las condiciones para la izquierda y para la clase política en el estado son adversas.

 

Armando Ríos Piter, quien pese a ello se mantiene como puntero en las preferencias estatales y por partido, se desmarca de Aguirre Rivero y admite que las condiciones para una campaña en Guerrero dependerán de que los resultados de la investigación que realiza la Procuraduría General de la República (PGR), sobre lo ocurrido la noche del 26 de septiembre en Iguala, “satisfagan a los electores”, publica Punto de Partida en su edición digital.

 

“Las condiciones serán difíciles por sí mismas por esta incredulidad de la gente, que ha dejado de creer en la clase política, y otros que apuestan a que no haya elecciones, porque consideran que la vía democrática está agotada; son dos grandes polos con un universo de grises. Al no haber credibilidad institucional, difícilmente habrá elementos para convocar a la ciudadanía.”

 

Tal y como recoge Punto de Partida conforme a una entrevista de Milenio al lesgislador perredista, este advierte “que el rival no está entre los partidos, el verdadero contrincante en la contienda es recuperar la credibilidad de la ciudadanía en la clase política y que eso dé condiciones mínimas de gobernabilidad a la próxima autoridad municipal, en el Congreso y en el gobierno del estado”, explica.

 

El próximo gobierno, sin importar el partido del que emane, “deberá convocar a la pacificación, desmovilización y reestructuración de la confianza, y a partir de eso sentar las bases para un plan de gobierno que dé mínimas condiciones. El PRD tendrá condiciones más difíciles, pero Iguala también ha afectado a los demás partidos”.

 

Por lo pronto, Armando Ríos Piter impulsa la cancelación de las precampañas en el estado ante la falta de condiciones de credibilidad y la creciente exigencia de normalistas, padres de familia y sociedad civil para que se suspendan las elecciones en la entidad.

 

“No creo que haya condiciones para hacer una precampaña, sería equivocado hacer una en un contexto que socialmente sigue con una dinámica de complejidad y molestia a los partidos y la clase política, empezando por el PRD, en tanto no haya una investigación que satisfaga plenamente la preocupación de los ciudadanos, de los padres de familia”, expresa.

 

Pese a la compleja situación política en la entidad, el legislador insiste en buscar la candidatura del PRD a la gubernatura estatal. El contexto social del estado es de un enorme rezago, en el que 70 por ciento del poco más de millón y medio de habitantes vive en pobreza, desempleo y falta de condiciones. Guerrero depende del turismo, lo que impacta negativamente en el empleo ante el clima de la inseguridad.

 

Leer más en Revista Punto de Vista