ACAPULCO, Gro., 18 de septiembre de 2014.- El secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Jorge Carlos Ramírez Marín, sostuvo que de las 10 mil 776 acciones implementadas por la dependencia a su cargo, después de los fenómenos naturales “Ingrid” y “Manuel” del 2013 en el estado de Guerrero, 5 mil se encuentran terminadas, además de la reconstrucción de La Pintada y El Capricho.

De acuerdo a las instrucciones recibidas del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, la Sedatu se dio a la tarea de manera inmediata a buscar y determinar, junto con las autoridades correspondientes, los terrenos donde se construyen las viviendas, para que las familias vivan en un lugar seguro.

A través de un comunicado, se informó que de los 4 mil 472 terrenos que se ocuparán para la construcción de las casas, el 52 por ciento los adquirió la Sedatu, el 30 por ciento es propiedad de los beneficiarios y otro 17 por ciento fueron donaciones de particulares y municipios.

Sobre la construcción de las viviendas, el titular de la Sedatu dijo que ya se concluyeron 2 mil 500 nuevas casas y están entregadas el 100 por ciento de las tarjetas de apoyo a la construcción por daños menores.

Jorge Carlos Ramírez Marín explicó que uno de los problemas que enfrenta la Sedatu es la gran dispersión en la entidad, de ahí que existen 74 localidades con más de 20 acciones, 354 lugares que tienen de 2 a 5 acciones y 298 con una sola acción.

En el evento realizado en Acapulco, reiteró que la política de construcción de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, es entregar a los afectados una vivienda digna, no un pie de casa, como anteriormente se hacía, sin que ello signifique incremento alguno en el presupuesto del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), 120 mil pesos (sic).

Precisó además, que antes la vivienda urbana era de 32 metros cuadrados y en zona rural de 50 metros cuadrados; en tanto que hoy se entregan casas en zona urbana de 45 metros cuadrados y en zona rural del mismo tamaño. Las de antes, dijo, eran de block o tabique sin acabados y hoy los muros son acabados, aplanados y pintados por dentro y por fuera.

Las casas antes se entregaban con techos de lámina y sin terminados en el entorno, ahora –señaló– son losas de concreto armado o de vigueta y bovedilla (en zona urbana), además de que se está haciendo mejoramiento urbano al exterior de las viviendas.

Jorge Carlos Ramírez Marín afirmó que en este mes ya no habrá ninguna persona en albergues; todas las comunidades estarán atendidas, y que Sedatu no se retirará de Guerrero, hasta que no se haya terminado la última de las viviendas comprometidas, informó al Consejo de Restauración de Guerrero.