CHILPANCINGO, Gro., 3 de febrero del 2015.- Temas de crímenes como asesinatos, robos, extorsiones del crimen organizado y pérdidas millonarias por el robo de ganado, reflejan el panorama actual de la ganadería en Guerrero.

En 2014, la Unión Ganadera Regional de Guerrero (UGRG), que agremia a 45 mil 600 socios activos de 89 asociaciones ganaderas locales, reportó el robo de mil 200 ejemplares, lo que representa una pérdida de 18 millones de pesos.

El presidente de la UGRG, Atalo Niño Ramírez, reconoció que 2015 no pinta diferente para este sector.

En lo que  va de este año, ya registran tres ataques armados a ganaderos por parte del crimen organizado: dos fueron mortales, mientras que una de las víctimas está en estado de coma.

El 17 de enero, el presidente de la Asociación Ganadera Local de Petatlán, Rubén Segura Sánchez salió de sus oficinas con dirección a su hogar, pero nunca llegó.

Dos días después, el 19 de enero, su cuerpo se encontró sobre la carretera nacional Zihuatanejo-Lázaro Cárdenas, a pocos metros del entronque al municipio de La Unión. Presentaba impactos de bala, huellas de tortura y una cartulina con un mensaje de la delincuencia.

Ese mismo día se registró un caso similar en San Marcos: un ganadero identificado como  Don Jesús fue atacado a balazos por sicarios del crimen organizado, en represalia porque denunció ante las autoridades, una semana antes, el robo de 8 ejemplares de ganado.

“Somos blanco fácil, los delincuentes nos conocen, somos vulnerables y todos los ganaderos del estado estamos en esa situación”, lamentó el dirigente del sector.

Chilapa, Tixtla, Teloloapan, Arcelia, San Miguel Totolapan y Ajuchitlán son, en ese orden, los municipios más peligrosos para la ganadería.

De acuerdo a Niño Ramírez, los casos de secuestro y levantones son frecuentes en dichos municipios, pero no existe registro de ello porque los ganaderos no confían en las autoridades.

Lamentó que levantar una denuncia es, muchas veces, sinónimo de entregarse al crimen, como le ocurrió a Don Jesús, en San Marcos.

La UGRG detalló un mapa regionalizado de los municipios más violentos y peligrosos para el sector ganadero.

En Costa Grande son La Unión, Coahuayutla y Atoyac; en la región Centro son Chilapa, Tixtla y Chichihualco.

En la región Norte presentan dificultades en Apaxtla, Teloloapan, Acapetlahuaya, Huitzuco, Tepecoacuilco e Iguala.

Costa Chica y Montaña son las regiones más tranquilas, gracias a la operación de las policías comunitarias; sin embargo, reconocen un incremento de la violencia en el municipio de San Marcos.

En los nueve municipios de Tierra Caliente enfrentan una crisis grave de inseguridad, violencia, robos, secuestros y levantones a causa de la operación de grupos del crimen organizado.

Pero la crisis se agudiza en Cutzamala, San Miguel Totolapan, Arcelia, Coyuca de Catalán y Ajuchitlán del Progreso.

Niño Ramírez detalló que en esta región la delincuencia legalizó el robo de ganado.

“Llegan a las asociaciones ganaderas y les piden que firmen los documentos de salida, prácticamente se roban el ganado de manera legal”, recriminó el líder del sector en el estado.

Las amenazas de la delincuencia y la presión que ejercen sobre las familias dedicadas a la ganadería devastaron esta actividad en varios poblados.

La Unión Ganadera Regional de Guerrero registra varias decenas de ranchos abandonados en las regiones Norte y Tierra Caliente.

“Hay muchos ranchos abandonados, mucha gente vendió todo y se fue después de que los amenazaron, les secuestraron o asesinaron a un familiar”, relató Atalo Niño.

Laguna Seca, en Teloloapan, es uno de los ejemplos más significativos: en enero de 2014, unos 200 pobladores abandonaron esta comunidad a causa del clima de violencia que generó el crimen organizado.

El desplazamiento no fue para menos. El 16 de enero un grupo de sicarios fusiló al comisario Víctor Ortega Romero y a otro joven en la cancha del pueblo, frente a 70 pobladores.

La presencia de efectivos de la Marina, Ejército y Policías del Estado de la Base de Operaciones Mixtas Urbanas (BOMUs) no ha sido suficiente para detener la violencia.

Este jueves, los dirigentes ganaderos de la Costa Chica y el presidente de la UGRG se reunieron con el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Miguel Ángel Godínez Muñoz.

En la reunión participó el dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Bruno Plácido Valerio.

Entrevistados al término de la reunión, detallaron que el tema de discusión fue la inseguridad y el robo de ganado que impera en toda la entidad.

El compromiso de la FGE fue instalar un fiscal especial para atender el tema del abigeato, en las ocho regiones de Guerrero.

La primera de estas fiscalías especiales se instalará en Costa Chica, que es la zona de mayor seguridad gracias a la operación de las policías comunitarias.

El domingo, los ganaderos y el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSYJC) de la UPOEG desarrollaron un foro en San Marcos, para atender los temas de abigeato, homicidios, delincuencia e inseguridad.

El martes 3 de febrero, los ganaderos se reunirán nuevamente con el fiscal general del estado, para entablar una mesa de trabajo que dé seguimiento al tema del fiscal especial para atender los casos de abigeato.

Atalo Niño subrayó que la mayor preocupación de los ganaderos es la infiltración del crimen en las autoridades.

“Tenemos miedo de que los ganaderos comiencen a denunciar los robos y que la información llegue a la delincuencia, que maten a los que denuncian. Eso es lo que vamos a detallar, el protocolo que vamos a seguir para mantener la seguridad”, explicó.