SAN JUAN DE SABINAS, Coahuila, 23 de febrero de 2015.- El dolor, la impunidad y le negligencia del Estado, han unido a San Juan Sabinas en Coahuila y a Ayotzinapa en Guerrero; dos pueblos distantes geográficamente, pero que comparten el mismo dolor de no contar con los cuerpos de sus seres amados; por ello, a nueve años de la tragedia del derrumbe de la mina de Pasta de Conchos, donde quedaron sepultados 65 mineros, los guerrerenses se solidarizaron.

 

De acuerdo a una nota de Milenio, Francisco Sánchez Nava, estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa, señaló también que desearon hermanar ambos movimientos en pro de presionar para que no se dé carpetazo definitivo a ninguno de estos casos.

 

“Venimos en solidaridad de los compañeros y de igual manera de que estén con nosotros hasta las últimas consecuencias como nosotros estamos con los coahuilenses. No daremos un paso atrás hasta encontrar a nuestros compañeros, estamos cansados de corrupción en un país donde se habla de democracia y se hace lo contrario, por lo que presionaremos también para que se saquen los cuerpos de los mineros”, enfatizó.

 

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