DISTRITO FEDERAL, Mex., 23 de noviembre de 2013.- En sus cifras comparativas, que abarcan de 1994 a 2010, establece que durante el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), tres sacerdotes fueron asesinados; cuatro en el gobierno de Vicente Fox Quesada (2000-2006); la cifra se triplicó durante los primeros cuatro años de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012).

Las entidades con mayor incidencia de crímenes contra sacerdotes son el Distrito Federal, Chihuahua, Guerrero, Jalisco, Oaxaca, Veracruz, Michoacán, Hidalgo, Aguascalientes, Coahuila y Puebla.

Tan sólo en 2010 más de mil sacerdotes fueron víctimas de intento de extorsión y cerca de 162 párrocos fueron amenazados de muerte, “En el caso de extorsión, la cantidad alcanza en promedio 10 mil pesos; cuando se trata de secuestro puede llegar hasta 2 millones”, detalla un análisis de Insight Crime y el estudio “Creciente agresión contra sacerdotes en México”, elaborado por Gustavo Antonio Rangel y que se difunde en el portal del Centro Católico Multimedia.

“Nuestras familias se están llenando de odio, de rencor, por lo que están viviendo”, dijo Javier Cortés, segundo al mando de la diócesis de Apatzingán, a InSight Crime al explicar la decisión de Patiño de adoptar una postura más audaz. “El obispo no quiere que los niños vean la muerte como algo normal”. Sacerdotes católicos de Michoacán se pronunciaron en días pasados sobre la creciente violencia que vive el estado, frustrados con el aparente control del crimen organizado sobre las autoridades, ”Michoacán tiene todas las características de un Estado fallido”, escribió el obispo de Apatzingán, Miguel Ángel Patiño Velázquez, de 74 años, en una misiva de octubre a los feligreses, así lo informó el portal Zócalo de Saltillo.