CHILPANCINGO, Gro., 22 de enero de 2015.- Cumple 20 años la industria cafetalera de Guerrero, sumida en una profunda crisis que ha dejado a miles de productores atrapados en la miseria, aseguró el Consejo Estatal del Café en un reportaje que Milenio hace sobre el tema.

El cultivo del café en Guerrero experimenta las secuelas de años de mala planeación, neoliberalismo, plagas y feroz competencia internacional que han diezmado la producción local, hasta volverla casi nimia.

Desde 2000, el rendimiento de los campos cafeteros se ha colapsado 60 por ciento y, de continuar las tendencias, en no más de 3 años Nayarit e Hidalgo rebasarán al estado como productores, arrebatándole aún mayores cuotas de mercado de las que ya ha perdido.

“De las 42 mil hectáreas que tenemos registradas de cafetales, 12 mil 600 han sido abandonadas y 73 por ciento de nuestras plantas son muy viejas, algunas con más de 100 años. Lo que hay es una decadencia en nuestra producción”, lamenta Erasto Cano, coordinador del consejo.

En diciembre pasado, las secretarías de Desarrollo Social y Agricultura lanzaron un programa para asistir a los pequeños productores de café del estado. En enero, miles de semillas de café arabica y mondo novo han sido llevadas a la entidad para, eventualmente, reemplazar a los cafetos que tengan más de 40 años.

Los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) enviarán, también, a grupos de asesores especializados para elevar la productividad y renovar cafetales tan viejos que hay algunos que datan del porfiriato.

Pero ante el tamaño del reto, el presupuesto asignado al programa parece insuficiente: 11.6 millones de pesos.

El reportaje completo en Milenio