MORELIA, Mich., 8 de enero de 2014.- El auge de las exportaciones agrícolas mexicanas a los Estados Unidos “es una historia de explotación y sufrimiento extremo” que sólo ha servido para beneficiar a las grandes firmas mexicanas y estadounidenses que se presentan como empresas modelo, denuncia una profunda investigación que publica el portal digital del periódico estadounidense Los Angeles Times.

De acuerdo con la investigación del diario estadounidense “algunos de los peores campos están vinculados a empresas que han sido premiadas por el gobierno y los grupos industriales del país. El propio presidente Enrique Peña Nieto ha presentado a cuando menos dos de esas empresas con los honores de ‘exportadoras del año’”.

Los Angeles Times señala que la mayor parte de los trabajadores agrícolas mexicanos trabajan en condiciones infrahumanas, pues muchos de ellos “son esencialmente atrapados durante meses a la vez en campos infestados de ratas, a menudo sin camas y a veces sin baños ni suministro confiable de agua”.

La investigación del diario estadounidense incluyó varios estados de la república y en ella surgen nombres de empresas como Bioparques de Occidente, Agrícola San Emilio, René Produce, algunas de las cuales han sido reconocidas como exportadoras modelo por el propio presidente Enrique Peña Nieto.

Pero la realidad de los trabajadores agrícolas en los campos mexicanos es otra, pues “algunos de los capataces retienen ilegalmente sus salarios para evitar que los trabajadores abandonen la labor en los periodos altos de cosecha” o se van endeudando gradualmente “pagando precios inflados para las necesidades en las tiendas de la compañía, y es común que los trabajadores regresen a casa sin dinero al final de una cosecha”, en la versión remasterizada de las viejas tiendas de raya que parieron la Revolución Mexicana.

Las grandes empresas de Estados Unidos han hecho poco para hacer cumplir responsabilidad social que requieren derechos elementales como vivienda limpia y prácticas salariales justas, porque se benefician de ese círculo de explotación laboral.

Los consumidores estadounidenses compran a precio de regalo toda la salsa, la calabaza y los melones que se pueden comer, y las mejores marcas de Estados Unidos: Wal-Mart, Whole Foods, Subway y Safeway, entre muchos otros, se benefician de productos de los que han llegado a depender.

(La investigación y los videos en http://graphics.latimes.com/product-of-mexico-camps/.)