CHILPANCINGO, Gro., 16 de diciembre de 2013.- Como consecuencia del recrudecimiento de la política migratoria en Estados Unidos y el reforzamiento de la vigilancia fronteriza, incluso con aviones no tripulados, se calcula que éste año por lo menos unos 25 mil guerrerenses serán deportados, lo que es especialmente preocupante cuando se trata de menores entre doce y 17 años, reconoció  el secretario del Migrante y Asuntos Internacionales del gobierno estatal, Netzahualcóyotl Bustamante Santín.

La mayoría de los deportados se encuentran obviamente internados en aquél país de manera ilegal, en tanto que un porcentaje muy bajo son enviados a nuestro país por la comisión de algún delito, pues cuando viven en allá generalmente tardan en acostumbrarse a la legislación muy estricta en muchos aspectos.

El funcionario también señaló que en este periodo vacacional estarán llegando unos quince mil paisanos, quienes hacen el viaje para pasar las fiestas con sus familias y su estancia representa una importante entrada de divisas, que en muchos casos viene a paliar la economía de zonas específicas de la entidad, pero también contribuye a reactivar los destinos de playa.

Reconoció que en endurecimiento de las medidas en contra de la inmigración ilegal en el país vecino, ha desalentado en un porcentaje notable el número de guerrerenses que aún se aventuran a hacer el viaje, arriesgando incluso la vida. Se estima además, que en 2014 se continúen implementando esas acciones disuasivas.

Uno de los aspectos más dramáticos de la deportación, señaló Bustamante Santín, es lo que sucede con los menores de edad, pues según los datos de que se dispone, en 2013 serán repatriados unos 2,500 menores, de los cuales dos terceras partes están solos, son menores sin compañía. A ellos los entregan en la frontera norte y quedan abandonados a su suerte, debido a esto en la mayoría de los casos, esos menores nunca vuelven a ver a sus padres, lo que significa un grave desprendimiento familiar.