CHILPANCINGO, Gro., 31 de marzo de 2014.- La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) inició un proceso de depuración de las policías ciudadanas que operan en los ocho pueblos del valle de Ocotito, municipio de Chilpancingo.

El dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio explicó que la depuración de las policías ciudadanas se realiza en asambleas populares, en cada una de las comunidades que integran el valle.

Indicó que para tener quórum legal, la mayor parte de los habitantes tiene que participar en la asamblea, de lo contrario los acuerdos no se consideran válidos.

La depuración de las policías ciudadanas, dijo, es para evitar la infiltración de la delincuencia organizada y para validar ante la población la legitimidad de los elementos.

Plácido Valerio detalló que los grupos de Policía Ciudadana del Valle están “congelados” y entrarán en operación hasta que finalice el proceso de depuración.

Mientras tanto, llegaron grupos de policías ciudadanos de la Costa Chica, Acapulco y Tierra Colorada, para hacerse cargo de la seguridad.

“Tenemos grupos de diferentes zonas que nos están apoyando y si se requiere de más, nosotros tenemos la capacidad de establecer el orden muy rápido por la estructura que tenemos”, expresó.

Puntualizó que por cada comunidad, se integran un grupo de 12 policías, mientras que en los barrios pequeños trabajan grupos de seis.

La conformación de las policías ciudadanas se realiza en asamblea y se asienta en un acta, que es validada por la mayoría de la población.

Plácido Valerio se reunió este lunes con el alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos y le solicitó que el gobierno municipal participe como observador de las asamblea populares.

La depuración de policías ciudadanos ya se realizó en las comunidades de Mohoneras, Carrizales y Cajeles.

El domingo 30 de marzo se realizaría en Buena Vista, pero tras el asesinato de un comandante de la UPOEG, se suspendió temporalmente.