CHILPANCINGO, Gro., 12 de agosto de 2014.- El presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Coddehum), Ramón Navarrete Magdaleno lamentó que las familias desplazadas por la violencia vivan en condiciones de hacinamiento.

De acuerdo a un informe de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil (SSPYPC), 2 mil 897 personas abandonaron sus comunidades entre enero de 2013 y julio de 2014, a causa de la violencia e inseguridad provocadas por el crimen organizado.

Cuestionado al respecto, Navarrete Magdaleno lamentó que la inseguridad y violencia es un fenómeno que azota no sólo a Guerrero, sino a todo el país.

Explicó que la Coddehum vigila que las familias desplazadas se resguarde de la manera más digna y humana posible.

Sin embargo, reconoció que el estado no tiene infraestructura ni albergues destinados a recibir pobladores desplazados por la delincuencia organizada.

Por ello, dijo, se adecuan espacios no aptos, a los que realizan la adecuaciones necesarias para atender a estas familias migrantes.

Por este motivo, indicó que prevalecen condiciones de hacinamiento e incomodidad entre estas familias que se resguardan en albergues para huir de la violencia que se vive en sus pueblos.

Navarrete Magdaleno sostuvo que la Coddehum vela porque, a pesar de las situaciones adversas, se respeten los derechos humanos de estas víctimas de la delincuencia.

“Escapa a nuestras manos revertir este problema de la inseguridad, pero acompañamos a los desplazados desde antes que decidan abandonar sus hogares y resguardamos su estancia en los albergues”, detalló el ombudsman guerrerense.

Indicó que muchos pobladores se niegan a abandonar sus pueblos a pesar de la violencia.

Quienes se desplazan para escapar de esta situación, muchas veces regresan y encuentran la misma problemática.