WASHINGTON, Estados Unidos. 9 de diciembre de 2014.- Embajadas, unidades militares y otros intereses de Estados Unidos se preparaban para posibles riesgos de seguridad, ante la difusión hoy por el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos de la totalidad del informe desclasificado sobre técnicas de la tortura de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés).

 

Miembros de la comunidad de inteligencia y altos cargos de la administración del presidente Barack Obama advertían ayer lunes del riesgo de difundir un reporte que acentuará los odios de grupos terroristas y extremistas como el Estado Islámico (EI) en Irak y Siria, que podrían usarlo para justificar sus ataques y reclutar a nuevos simpatizantes, publica El Universal.

 

Sin embargo, desde la Casa Blanca los colaboradores del presidente insistían en que éste se comprometió desde el inicio de su mandato no sólo a transparentar la actuación de su gobierno en la lucha contraterrorista, sino a poner fin a la práctica de la tortura. “El presidente apoya la difusión de este informe que se ha realizado con gran escrupulosidad. Considera que es necesario para evitar que se vuelvan a repetir el tipo de prácticas”, consideró ayer el portavoz Josh Earnest.

 

El informe, de más de 6 mil 300 páginas, es producto de seis años de interrogatorios y pesquisas y una inversión cercana a los 40 mdd.

 

El reporte del Comité de Inteligencia del Senado equivale a la primera narración pública sobre el uso de tortura por parte de la CIA contra supuestos miembros de Al-Qaeda retenidos en instalaciones secretas en Europa y Asia en los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en territorio estadounidense.

 

Por su parte, el expresidente George W. Bush ha defendido la práctica de la tortura en los interrogatorios, asegurando que “gracias a éste tipo de técnicas, y de quienes las practicaron, Estados Unidos es hoy más seguro que antes”.

 

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