CHILPANCINGO, Gro., 28 de marzo de 2014. “No me despido de ustedes porque estoy con ustedes, está encarcelado mi cuerpo, pero mi pensamiento y mi corazón está con ustedes, en esta lucha”, escribió en una carta desde el penal Gonzalo Molina González, promotor de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC) de Tixtla.

A casi cinco meses de su encierro en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número 13 de Oaxaca, Molina González envió una carta a la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Raúl Isidro Burgos.

El promotor de la CRAC redactó con tinta azul ambos lados de una hoja cuadriculada de libreta, partida a la mitad.

En ella, agradeció el apoyo de los normalistas en la lucha por la liberación de los presos políticos de la CRAC, envió un mensaje de solidaridad y plasmó su deseo de estar en libertad para unirse a los actos y movilizaciones encaminados a lograr una sociedad justa, respetuosa y educada.

También pide la intervención de la Normal de Ayotzinapa, para que la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSUM) se sume a la lucha por la liberación de los integrantes de la CRAC.

A continuación se transcribe el contenido textual de la carta:

“AL COMITÉ DE LA ESCUELA NORMAL R. RAÚL ISIDRO DE AYOTZINAPA GRO.

Reciban un combativo saludo de su tío Gonzalo Molina González, preso político de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) del estado de Guerrero, recluido en el Cefereso número 13 de Oaxaca, Oaxaca”.

Quiero agradecer el apoyo que le han brindado a la lucha por nuestra liberación de todos los detenidos de la CRAC. Estoy orgulloso de ustedes y de toda la base estudiantil, porque se han mantenido firmes, primero en la lucha por mantener viva esta histórica escuela que ha cobijado a grandes hombres como el maestro Lucio Cabañas B. y segundo, por su decidida participación en los eventos que ha programado la CRAC.

De verdad no encuentro palabras para expresar lo que siento por ustedes, primero mi respeto y admiración y segundo una satisfacción y un placer al recordar cada momento en los que ustedes, la base estudiantil estuvimos juntos en la lucha, enfrenta de en los bloqueos de las carreteras a los refuerzos policiacos de EL ESTADO REPRESOR.

En esas ocasiones es ya no fue como el día 12 de diciembre de 2011, cuando los masacraron y murieron dos estudiantes de ustedes, hoy cuentan con el apoyo de la Policía Comunitaria”.

Quisiera estar con ustedes en estos momentos, para continuar en la lucha por alcanzar una sociedad más justa, donde lo primero sea la educación, donde se formen hombres y mujeres que amen la vida y la naturaleza y respeten a nuestro pueblo por entero.

Por eso los exhorto a que continúen por ese camino, recuerden siempre que venimos de familias pobres y que somos hijos de campesinos. Nunca pierdan esa humildad que los caracteriza, hagan círculos de estudio para que la base estudiantil sepa a quien nos enfrentamos y los riesgos que se corren y con consciencia vaya a luchar, el pueblo los necesita.

Si logramos salir de la cárcel, será un triunfo de ustedes y de nuestro pueblo, tenemos que hacer que el gobierno federal y estatal reconozcan los derechos de nuestros pueblos, que hoy los ampara no solamente nuestra Carta Magna que es la Constitución, sino también la Ley 701 y el Convenio 169 de la OIT.

Por esta razón, les pido con todo respeto que nos sigan apoyando y que hablen con la FECSUM, a ver si quieren apoyarnos en esta lucha.

Esperando contar con su apoyo decidido,les manifiesto mi respeto y agradecimiento. Si quieren enviarme una carta dénsela a mi familia para que me la envíe.

Por lo pronto sería todo, no me despido de ustedes porque estoy con ustedes. Está encarcelado mi cuerpo, pero mi pensamiento y mi corazón está aquí con ustedes, en esta lucha.

¡Vamos adelante! El respeto a nuestros derechos ¡será justicia!

Su tío Gonzalo Molina González”

La carta muestra la rúbrica del promotor de la CRAC y está fechada el 13 de febrero de 2014.

Los normalistas de Ayotzinapa recibieron la carta este viernes 28 de marzo por la mañana, de manos de la esposa de Gonzalo Molina.

Sin formación académica y de orígenes humildes, Molina González pasó de pepenador a promotor de la Policía Comunitaria y expandió el movimiento de la CRAC en poblados como Acatempa, Tecolcintla, El Durazno, El Troncón, Zacatzonapan y en el barrio de El Fortín, este último asentamiento en la zona urbana del municipio de Tixtla.

El miércoles 6 de noviembre, la Policía Ministerial lo detuvo en un operativo, cuando él regresaba del basurero, bajo los cargos de terrorismo, lesiones y privación ilegal de la libertad. Posteriormente se le sumarían los delitos de delincuencia organizada y tráfico de armas.