CHILPANCINGO, Gro., 16 de diciembre de 2013.- Luego de los estragos que dejó la tormenta “Manuel” en Chilpancingo, la cual provocó fracturas en casas, grietas en los cerros y el desbordamiento del río Huacapa, alrededor de 400 personas, se encuentran sin ser reubicadas, viviendo en el albergue que instaló el gobierno en la Unidad Deportiva CREA.

A casi tres meses de las lluvias, el miedo y la incertidumbre recaen sobre las familias que perdieron su patrimonio; en esa misma situación se encuentra la familia de Hilda Morales, de la colonia Rosario Ibarra, cuyas casas tienen fracturas en pisos y muros, y hasta la fecha carecen de los estudios de suelo para saber sí sus hogares son seguros para vivir.

La administración del gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero comprometió, el 21 de noviembre pasado, 60 millones de pesos para adquirir un predio donde serán reubicadas más de mil familias de Chilpancingo, pero hasta el momento se desconoce su ubicación y el número de personas que serán beneficiadas.

Pero la señora Morales afirma que “a tres meses de la tragedia no hemos tenido ni una noticia o un apoyo, ahorita voy al ayuntamiento para ver qué información me dan”.

Alfredo Cuenca, director general de Protección Civil de Chilpancingo, comenta que aunque ya no hay zonas de riesgo latentes, siguen monitoreando seis colonias que resultaron afectadas: Vicente Guerrero, Río Azul, Emperador Cuauhtémoc, Villas Magisteriales, Rosario Ibarra y Villas del Parador.

En estas dos últimas se pudo constatar casas con muros fracturados, cimientos reventados, estructuras que son un riesgo para ellos y sus familias, por lo que no regresarán a habitarlas hasta que se den a conocer los estudios de suelo y geológicos que les demuestren que es seguro su regreso, así lo informó El Siglo de Torreón.