CHILPANCINGO, Gro., 30 de diciembre de 2014.- El Ministerio Público federal se niega a abrir líneas de investigación hacia la Policía Federal (PF), el Ejército; el ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero; el hermano del cantante Joan Sebastian, Federico Figueroa, y el priista, Héctor Vicario Castrejón, quienes han sido implicados en la masacre de estudiantes y desaparición forzada de 43 normalistas el 26 de septiembre en Iguala, denunció el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra.

 

Según lo publicado por El Sur, el defensor indicó que la Procuraduría General de la República (PGR) se ha dedicado a fortalecer la tesis del basurero de Cocula, que indica que policías municipales de Iguala y de Cocula entregaron a los 43 normalistas de Ayotzinapa al grupo delictivo Guerreros Unidos, que los habría asesinado, quemado hasta calcinarlos y lanzaron las cenizas a un río.

 

Sin embargo, reiteró que esa tesis no da certeza ni certidumbre a los padres de familia –incluso ha sido cuestionada por académicos expertos–, y las autoridades se niegan a abrir otras líneas de trabajo alegando la falta de elementos de prueba. Añadió que los testimonios de los normalistas no son suficientes para que el MP comience a indagar otras posibilidades.

 

Del ex gobernador se ha denunciado la omisión de proteger a los estudiantes que fueron atacados a balazos por policías municipales en distintos momentos, y testimonios de los normalistas indican la intervención del Ejército y de policías federales en la agresión, donde murieron tres estudiantes, luego, en un estudio de ADN se determinó que había restos de uno de los 43 desaparecidos en las bolsas de cenizas que la Procuraduría General de Justicia, supuestamente obtuvo de Cocula. También hubo una veintena de heridos de bala, dos de suma gravedad, y tres civiles muertos.

 

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