ACAPULCO, Gro., 17 de enero de 2014.- El padre de la menor Marifer Arrollo Rios, quien confesó haberla secuestrado, ultrajado y matado junto con un cómplice, murió en el Cereso de Acapulco donde se encontraba recluido luego de ser capturado por ministeriales desde el pasado 23 de noviembre del 2013.

Julio César Arroyo Martínez, quien plagió a su hija el pasado 16 de noviembre y luego la asesinó y abandonó sus restos en el poblado de Xaltianguis, pereció por infarto al miocardio en su celda del penal porteño. Con este suman cuatro los decesos que se registran en dicho penal.

La pequeña fue encontrada muerta el 18 de noviembre, luego de que su padre y su compañero Andrés Osvaldo Ríos Romero, la privaran de la libertad en el municipio de Coyuca de Benítez, región de la costa grande de Guerrero.

Las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) concluyeron que Julio César orquestó el plagio de la menor y luego la privó de la vida para dejar de darle manutención a la madre de la pequeña, de quien ya se había separado.

Arroyo Martínez, fue acusado por el feminicidio de su propia hija y recluido desde el pasado el 23 de noviembre en el penal de Las Cruces.

El hombre falleció durante la madrugada de ayer en su celda, de un paro cardiorespiratorio y sus restos fueron llevados al Servicio Médico Forense.