Una vez más, la desilusión vuelve a apoderarse de los mexicanos, una vez más nos agobia.Y es que el quinto partido en una copa del mundo es algo que México no ha logrado desde que fue sede del mundial de 1986 hasta que hoy, a lo largo de 86 minutos, nos mantuvo con la esperanza, con los nervios de punta, creyendo que era posible acceder a la siguiente ronda.

Lamentablemente los mexicanos podremos poner miles de excusas para justificar porqué el Tri (la selección mexicana, pues; no vayan a pensar que me refiero al grupo de rock, comandado por Alex Lora) no logró su propósito: como el clavado de Robben en el área, por ejemplo, o la falta que “cometió” Rafa Márquez o los errores arbitrales, o el caso de amaño de partidos, en los cuales la FIFA podría estar muy involucrada.

¡A México le faltó experiencia, le faltó futbol para terminar el partido cuando debía hacerlo! El equipo tricolor nos hizo soñar, nos dio la oportunidad de creer que realmente era posible alcanzar el ansiado quinto partido, pero al final le faltó gas para terminar lo que por 60 minutos había hecho muy bien.

Hay que ser conscientes, muchos aficionados, al ver el nivel de juego que la Selección mostraba en el hexagonal, no creían (o creíamos, tal vez) que harían un papel tan significante como lo hizo en Brasil 2014. Esto hay que agradecerlo a Miguel Herrera, quien le dio un giro a lo que regularmente se venía haciendo en el vestidos del Tri. Logró darle empatía y armonía a su equipo; algo que los pasados técnicos habían olvidado… El piojo les recordó a sus seleccionados que el jugar fútbol también consiste en divertirse.

Herrera tuvo ese ‘don’ para inyectar en sus jugadores el ánimo y grandeza que le hacía falta a la selección, la prueba de ello fue el jugarle de tú a tú a Brasil y a Holanda por 60 minutos.

Lo que es cierto y que deben entender los directivos de la FMF, es que México no tiene que rezarle a la Virgen de Guadalupe para que nos haga el ‘milagrito’ de acceder por fin al quinto partido, o más allá, tampoco es cuestión meramente arbitral o de FIFA lo que durante más de 20 años le ha negado a México trascender en las copas del mundo.

En México se deben enfocar en producir a más y mejores jugadores; queremos a 4 Héctor Herrera’s, a 3 Oribe’s, a 3 Giovani’s, a 5 Héctor Moreno’s y a 3 Guillermo Ochoa’s; queremos a todo un batallón de infantería del cual sepamos que no van a ir a pretender ser el Caballo Negro del mundial, sino que representen a México como lo hicieron ayer los jugadores en el terreno de juego, no como en el hexagonal previo al mundial.

Por el momento ha sido todo. De momento queda levantar las miradas, aplaudir a los jugadores por el trabajo hecho en Brasil y a comenzar un nuevo proceso rumbo a Rusia 2018, en el que, si el aire le alcanza, llegará un Piojo Herrera con gran madurez para dirigir a una selección experimentada y lista para hacer en Rusia su mejor mundial.

@JairVilleda91 | [email protected]