ACAPULCO, Gro., 3 de noviembre de 2014.- A pesar de que el pasado 30 de octubre el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez, dio la instrucción de solicitar la renuncia de todo el gabinete de primer nivel (directores, jefes de departamento y trabajadores de confianza) comentó que la mayoría no quiere irse, por lo que, dijo, no será omiso y dará de baja a los que se tengan que ir.

Explicó que por desgracia en Guerrero no se tiene la cultura de retirarse del cargo cuando un gobernante se va, pero aclaró que tomará medidas no populares para realizar sus cambios.

Comentó el gobernante que no se ganará aplausos, tendrá el rechazo de unos cuantos, pero sabe que recibirá el respaldo de la mayoría.

Comentó que en el oficio que giró a todas las dependencias del gobierno es muy claro, al informarles que todo el personal que ostenta cargos directivos de primer y segundo nivel, así como aquellos que ocupan espacios de confianza, staff, asesorías, entre otros, debieron haber presentado su renuncia con carácter de irrevocable el pasado 30 de octubre, pero a la fecha muy pocos ya lo hicieron.

Se comprometió a analizar el perfil de todos y cada uno de los funcionarios y trabajadores. Hará algunas excepciones, como el titular de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, quien se quedará porque tienen áreas técnicas y hay muchas obras que se deben entregar este año y debe concluir las pendientes en el 2015.

Finalmente, dijo que no es lo mismo que él realice la evaluación para saber quién se queda, quien se va o a quien reubicará, a encontrarse con la oposición de estos funcionarios para dejar el cargo.