CHILPANCINGO, Gro., 18 de noviembre de 2013.- El presidente del Centro de Derecho Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, José Rosario Marroquín Farrera, condenó la muerte de Juan Lucena Ríos y José Luis Sotelo Martínez registrada el pasado sábado en el municipio de Atoyac.

De acuerdo a declaraciones realizadas para La Jornada Guerrero, aseguró que los asesinatos de los líderes no se investigan, por lo tanto no se pueden esclarecer resultados. Puntualizó casos específicos que siguen sin esclarecerse como el de Raúl Lucas y Manuel Ponce, integrantes de la Organización de Pueblos Indígenas Mixtecos (OPIM); al igual que el crimen de Arturo Hernández Cardona y demás compañeros de la Unidad Popular de Iguala (UPI); el esclarecimiento de Gonzalo Molina y Nestora Salgado; así como la desaparición de los ecologistas de Petatlán, Eva Alarcón y Marcial Bautista.

Aseguró que este “es un llamado de atención tanto al gobierno del estado como al gobierno federal, quienes parecen no estar interesados en resolver estos delitos”.