JUCHITÁN, Oax., 18 de marzo de 2016.- El presidente de la Asociación Civil de Profesionistas y Empresarios AC (Proempi), Juan José González Davar, el cierre de la tienda de la cadena Walmart en Juchitán no es un hecho aislado, sino recurrente, ya que todos los asuntos de tipo laboral en Juchitán se intentan litigar en la calle, sin recurrir a las instancias adecuadas para dirimir los problemas.

“Sin darle la razón a nadie, porque no conocemos a fondo el problema, este tipo de acciones ahuyenta la inversión, sobre todo la fuerte. En este caso el cierre de Aurrera no perjudica sólo a los 70 trabajadores sino a todos los demás servicios adicionales como los taxistas, mototaxistas, vendedoras, etc.”, expresóel empresario.

Resaltó que en Juchitán no se pueden seguir resolviendo los problemas tomando negocios, cerrando carreteras y reteniendo personas, por lo que las autoridades municipales y estatales están en la obligación de darle certidumbre a la inversión, para poder generar empleos.

“Las autoridades municipales y estatales deben de garantizar la seguridad e inversión, dar garantías a los inversionistas sin descuidar las garantías individuales de los trabajadores. En Juchitán existe un descontrol de la ley y es muy preocupante”, recalcó.

El cierre de una empresa es una señal negativa, dijo, que se da a los inversionistas, porque desde fuera se ve a Juchitán como un espacio no apto para la inversión y eso satanizaría al municipio y su planta laboral.

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