CHILPANCINGO, Gro., 01 de diciembre de 2013.- “Nadie es tan rico para no necesitar de la Cruz Roja, ni tan pobre para no ayudarla”, se puede leer en una vieja propaganda sobre una barda lateral de la sede de la Cruz Roja Chilpancingo a punto de caer.

“Todo esto se va remodelar y si nos alcanza (el dinero), vamos a construir unos cuatro o cinco cuartos en el segundo piso”, dice Humberto Díaz Salgado, presidente del organismo, quien señala sobre esa barda, a punto de caer, las obras de remodelación que se realizan. Las modificaciones, no son solamente a la estructura, sino a la forma de hacer las cosas en Guerrero: la violencia, la falta de recursos, la contingencia…

Sin embargo, reconoce el compromiso de los paramédicos que con sueldos “simbólicos” — mil 500 pesos quincenales en promedio—, mantienen la institución como la primera referencia en caso de una emergencia para más de medio millón de personas, no solamente de Chilpancingo, sino de la zona Centro del estado.