MÉXICO, DF, 17 de octubre de 2014.– Los 43 normalistas desaparecidos en Iguala están muertos, no hay ninguna esperanza de que aparezcan vivos y algunos fueron quemados vivos, aseguró el padre Alejandro Solalinde Guerra.

Según lo publicado en Sin Embargo, Solalinde Guerra indicó que desconoce si los jóvenes podrían estar en alguna de las fosas que la Procuraduría General de la República (PGR) y la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG) han encontrado en Iguala.

El sacerdote aseguró que el gobierno mexicano le está dando un manejo político y no de justicia al caso y que evalúa qué verdad decir: la de menor costo político.

Indicó que el Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, debe renunciar si aún le queda “una poca de dignidad” y cuestionó al Partido de la Revolución Democrática (PRD).