VERACRUZ, Ver., 17 de octubre de 2014.- Rigoberta Menchú Tum, premio Nobel de la Paz 1992, aseguró que la situación que se vive en Guerrero representa una intimidación global que pone a prueba al sistema mexicano, pero también representa un desafío a la juventud que debe evitar responder con violencia frente a la violencia.

Desafortunadamente hechos violentos como la desaparición de los normalistas en Guerrero significan una intimidación para todo el país pero la violencia no debe ser la respuesta de las víctimas ante las diferentes situaciones que viven” indicó.

La premio Nobel manifestó que el caso de los normalistas de Guerrero es una prueba del sistema de justicia mexicano debido a que ahora debe demostrar que este tipo de casos no quedarán en la impunidad.

Dijo que “el sistema mexicano se pone a prueba, se pone contra la pared y si se logra una defensa legítima a los ciudadanos, a las ciudadanas a que eso no quede en la impunidad pero también que el sistema legal funcione y que el sistema proteja a los civiles haga un acto de recompensa que sea a las familias”.

La Premio Nobel de la Paz manifestó que ante escenarios como el que vive México, referente a la situación de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa, en Guerrero, es un momento para invertir en la paz, porque la violencia es producto de desequilibrios.

“Es un momento especial porque hablamos de violencia, el impacto psicológico de la paz que queremos encontrar, solamente hemos invertido en la violencia, la cual es producto del desequilibrio global”.

En ese sentido, dijo que la violencia proviene de un principio que es el no reconocer al otro, no reconocer la diversidad, no reconocer a los demás, por ello la necesidad de que salvemos a la institución familiar.

“La familia es tan importante, desde el amparo que recibimos de niños, desde que somos pequeños y sabemos que hay alguien más grande que nos protege”.

Manifestó que los hechos registrados en Iguala, Guerrero sacude la conciencia del pueblo, por lo que hay que colaborar con la investigación para que haya justicia penal y no caer en la violencia.