CHILPANCINGO, Gro., 21 de mayo de 2014.- Un recién nacido, hijo de una pareja de jornaleros de origen mixteco, falleció por deshidratación en la comunidad de los Ramírez, a donde sus progenitores, originarios de la Sierra del estado de Guerrero, llegaron a trabajar en la cosecha de tomate.
De acuerdo a información publicada en El Universal, el director de Averiguaciones Previas de la Subprocuraduría de Justicia Región A, Aarón Edmundo Castro Sánchez, informó que Esthela “N”. (madre del menor)-, de 19 años de edad, llegó embarazada a León el 1 de mayo, el 11 parió en una casa que habitaba y cuatro días después su bebé murió por deshidratación severa.
El director de Averiguaciones Previas informó que el Ministerio Público tomó conocimiento de un recién nacido sin vida, de padres provenientes de Guerrero.
La necropsia de ley reveló que la causa de la muerte del menor “es deshidratación severa derivado de las complicaciones propias del nacimiento”, dijo Castro Sánchez.
El funcionario estatal aclaró que el deceso del bebé es “algo no legal” (penal), aunque la fiscalía brindó apoyo a los deudos para los gastos funerarios, señaló.
También, se recuerda que el 10 de junio de 2013, también falleció por gastroenteritis y neumonía una niña de 8 meses de edad, hija de un matrimonio de indígenas de Metlatónoc, Guerrero, que recolectaban vegetales en los campos agrícolas del municipio.
La secretarías de Desarrollo Social, la de Salud y la de Gobierno del estado se coordinaron desde hace 11 meses para recibir a los jornaleros indígenas en condiciones de respeto a los derechos humanos y a sus derechos laborales.
Las autoridades estatales se prepararon para el arribo de tres mil jornaleros de la Sierra Alta de Guerrero en esta temporada para la cosecha de vegetales en los campos agrícolas de los municipios de León, Silao, Romita, Manuel Doblado, San Francisco del Rincón y Purísima.