MÉXICO, DF. 31 de diciembre de 2014.- El panorama económico de 2015 para los pequeños comercios establecidos en la Ciudad de México también se espera complicado ante el clima de protestas, la incertidumbre política por el proceso electoral local y el impacto por la implementación del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), señaló Gerardo López Becerra, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope-Servytur).

 

Y es que según publica Excélsior, el empresario sostuvo que en este año que termina, el impacto a pequeñas y medianas empresas ante el cierre de vialidades por marchas y plantones en el Distrito Federal por causa del fenómeno Ayotzinapa fue de mil 900 millones de pesos.

 

En conferencia de prensa, el titular de la Canacope explicó que el comercio en pequeño de giros como venta de ropa, abarrotes, papelería, tlapalerías, cafés internet y venta de comida registró una economía poco dinámica por el incremento de precios en servicios y productos, la entrada en vigor del RIF y el endurecimiento del programa Hoy No Circula, que ahora restringe la circulación todos los sábados del mes y un día a la semana a los vehículos con 15 o más años de antigüedad.

 

“El pequeño comercio en la Ciudad de México se encuentra estancado y es un pequeño comercio en situación de sobrevivencia. ¿Qué es esto? que en este sector siete de cada diez dejaron de ser ese negocio que sostenía de manera completa a la familia. Por ello resulta necesario modernizar al pequeño comercio, la generación de un marco normativo para controlar los daños que generan las manifestaciones, así como la consolidación del programa para incrementar la base de contribuyentes al pago de impuestos.

 

“El pequeño comercio enfrenta una competencia de las tiendas de autoservicio. Se tiene que modernizar porque esto también representa parte del estancamiento y uno de los puntos para modernizarlo es justamente la utilización de la tecnología. Cuando la tiendita se moderniza y cambia su stand, le mete la terminal, empieza a vender tiempo aire y controla sus compras y ventas por medio de un sistema computarizado, se administra mejor”, sostuvo López Becerra.

 

El dirigente ejemplificó que de las 42 mil tiendas de abarrotes que hay en la ciudad, cuatro mil tienen una terminal punto de venta. Por otra parte, dijo que en el Distrito Federal hay más de un millón 200 mil ambulantes que no pagan impuestos por su actividad, por lo que urgió a las autoridades capitalinas a ampliar la base de contribuyentes.

 

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