MÉXICO, DF, 17 de diciembre de 2014.- En 81 días han sido registrados 385 bloqueos carreteros y tomas de casetas de peaje, unas cinco protestas diarias, que han ocasionado más de 192 millones de pesos de pérdidas a Caminos y Puentes Federales (Capufe), según informa en un reporte especial El Universal.

 

Basados en el reporte Toma de Instalaciones 2014 de Capufe, del 27 de septiembre al 30 de noviembre de este año, de las 385 tomas y bloqueos un 77.6 por ciento ocurrieron en Guerrero, Oaxaca, Estado de México y el Distrito Federal.

 

En tanto que muestra seis casetas ubicadas en el Distrito Federal y el Estado de México es donde se han registrado 112 protestas, seguida de la caseta de Tlalpan, en la carretera México-Cuernavaca, que ha sido tomada 47 ocasiones en poco más de tres meses; mientras que en las casetas de Tepotzotlán, en la autopista México-Querétaro; Ojo de Agua y San Cristóbal, México-Tizayuca; así como San Marcos y Chalco, en la México-Puebla, ocurrieron 65 tomas de instalaciones; y en Guerrero han sido tomadas en 104 ocasiones varias casetas de la Autopista del Sol.

 

Es en Guerrero donde se ha focalizado una mayor afectación en un par de puntos, ya que desde la última semana de septiembre a la fecha, en 104 ocasiones se tomaron casetas, existieron cierres parciales o totales, y en algunos casos por varias horas, de la Autopista del Sol.

 

El informe destaca el caso de la caseta identificada por Capufe como Palo Blanco, en la autopista Cuernavaca-Acapulco, que ha sido tomada en 74 ocasiones en el año, lo que equivale a que 71% de las protestas que se realizaron en ese periodo en la entidad han tenido como estrategia el cierre de este punto de cobro; otras 27 manifestaciones ocurrieron en la caseta La Venta, y tres más en Puente de Ixtla.

 

Jorge Chabat, investigador de la División de Estudios Internacionales del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), explicó que el gobierno federal debe asumir la responsabilidad de evitar este tipo de actos en diferentes partes del país.

 

Javier Oliva, especialista en seguridad nacional e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que lo único que tiene que hacer el Estado para evitar que se sigan tomando casetas es aplicar la ley.

 

Es un delito por obstrucción, se tipifica como ataques a las vías de comunicación. Lo único que debe hacer el gobierno para evitar este tipo de actos es aplicar la ley. No tiene que hacer nada fuera de lo común. Imaginemos que un grupo de personas trata de tomar casetas del Golden Gate de Estados Unidos, no duran ni un minuto en tomarlas”, dijo Oliva.

 

 

Lee más en El Universal