MÉXICO, 17 de octubre.- Personal de salud ya practica el uso correcto de trajes de protección para evitar contagios al atender a pacientes con ébola en caso de que el virus llegara al país, publicó Excélsior.

Ante las fallas en las que se ha incurrido en el protocolo de la colocación y retiro del traje de protección para atender a pacientes con ébola en otros países, el director de Calidad y Educación de la Salud de la Secretaría de Salud, Sebastián García Saisó, destacó que la dependencia está haciendo hincapié en el entrenamiento para que el personal de salud mexicano sepa cómo utilizarlo.

El traje cubre desde los pies hasta la cabeza. Es impermeable y ligero; sin embargo, al usarlo, el personal tendría que operar bajo condiciones de humedad y calor intenso.

“Lo que complica un poco el poder operar dentro de este entorno es la generación de calor,  es muy difícil estar cubierto de la cara con protección, tanto respiratoria como de mucosas en ojos y, además, encima una escafandra que cubre el resto de porciones tanto de cara como de cuello que en un momento dado pudieran estar descubiertas”, detalló García Saisó.

En entrevista con Excélsior explicó que la colocación y retiro del traje que tarda en promedio entre 15 y 20 minutos debe contar con la asistencia de una persona que supervise que todo se realice de manera correcta y que permitiría identificar el momento en que pudiera haber un contacto accidental.

El equipo de protección incluye tres pares de guantes: el primero de protección general; el segundo el que cubre y hace un sello perfecto con la parte superior del traje y el tercero que se utiliza para la atención.

“Este tercer par de guantes es el que se desecha en el mismo sitio en donde se brindó atención a un paciente, tanto sospecho como un caso confirmado de ébola, y se desecha para evitar finalmente esta contaminación”,  indicó.

El funcionario de la Secretaría de Salud encargado del área de la capacitación al personal expuso que el riesgo que se ha observado en los últimos contagios, sobre todo en el personal que ha estado involucrado en el manejo de casos, se da a la hora de retirar el traje.

“No debe haber ningún contacto de la piel de la persona con las superficies que estuvieron expuestas al entorno donde está el paciente, entonces esta técnica  es más complicada incluso que la colocación y es donde se ha observado mayor riesgo”, comentó.

Lee más en: <a href=”http://bit.ly/1ns7kmY“>http://bit.ly/1ns7kmY</a>