ZIHUATANEJO, Gro., 15 de enero de 2014.- El alcalde de Zihuatanejo, Eric Fernández Ballesteros reconoció el riesgo de que los grupos criminales que operan Michoacán se refugien en el municipio, dada la cercanía con aquella entidad.

Explicó que ante el reforzamiento del operativo de seguridad y la intervención de las fuerzas armadas en Michoacán, es probable que ocurra el “efecto cucaracha” y los grupos criminales se refugien en Zihuatanejo, dada su cercanía.

“Sabemos la situación que prevalece en Michoacán y nosotros como un municipio muy cercano tenemos ciertos riesgos”, expresó en entrevista. Indicó que la jornada del martes se reunió con el gobernador Ángel Aguirre Rivero y participó en la sesión del Consejo de Seguridad.

En la reunión, dijo, se le expuso la estrategia de blindaje a la frontera entre Guerrero y Michoacán, con la partición de las fuerzas de seguridad federales y estatales.

“Desde el día de ayer vimos un gran operativo, sorprendente la verdad, pero que a nosotros nos llena de satisfacción y nos da mucha tranquilidad porque lo que nosotros buscamos y esperamos son garantías para nuestros visitantes, que la gente sepa que Ixtapa-Zihuatanejo es un destino seguro”, comentó. Subrayó que el operativo conjunto de seguridad y el blindaje a los límites con Michoacán evitarán que los grupos criminales se refugien en Zihuatanejo.

“Queremos evitar un posible efecto cucaracha, que nos pudiera afectar no nada más a quienes aquí vivimos sino a quienes nos visitan”, dijo. La madrugada del lunes 13 de enero, un grupo de desconocidos incendió dos vehículos en la cabecera municipal de Zihuatanejo; el hecho se registró en el marco de una jornada de violencia que inició en Michoacán y se extendió al municipio guerrease de La Unión, con el incendio de varios vehículos por grupos de la delincuencia organizada, cuestionado al respecto, Fernández Ballesteros aseguró que los dos vehículos incendiados en Zihuatanejo no fueron obra del crimen organizado.

Explicó: “Es un hecho aislado, no tiene conexión con algún grupo armado o con situaciones del crimen organizado, más que nada fue un acto vandálico derivado de una venganza entre particulares y prácticamente quemaron un vehículo y el que estaba un poco más adelante también resultó afectado”.

Agregó: “Las investigaciones nos lleva a pensar que fue un hecho aislado y fue un acto de vandalismo de unos chavos, que al calor de las copas hicieron estos desmanes”.

El alcalde aseguró que Zihuatanejo vive un clima de paz y tranquilidad, incluso presumió que no hay denuncias de secuestros ni extorsiones.

Detalló que de acuerdo a las cifras presentadas el miércoles en la sesión del Consejo de Seguridad, durante el 2013 Zihuatanejo registró una disminución de 11 puntos en el índice de criminalidad y hechos violentos, en comparación con el 2012. “Somos el municipio que más disminuyo en cuanto a hechos violentos en la Costa Grande, desconozco en el resto del estado”, dijo.

A pesar de la cercanía con Michoacán y del riesgo del “efecto cucaracha”, Fernández Ballesteros insistió que en Zihuatanejo no se han registrado situaciones violentas relacionadas con los hechos que ocurren en la entidad vecina