TLAPA, Gro., 02 de abril de 2014.- Jaime García Leyva, coordinador del campus Montaña de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) anunció que promoverán entre estudiantes de la región las carreras de Ingeniería en Producción Sustentable Alimentaria y la Licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos.

García Leyva emitió un comunicado, en el cual asegura que a través de la regionalización de oferta educativa la UAG pretende abrir el ciclo escolar septiembre de 2014 en Huamuxtitlán, teniendo como sede provisional la Preparatoria 31, en tanto se construyen instalaciones propias, en un predio de 11 hectáreas donado por el ayuntamiento presidido por Jonnhy Saucedo Romero.

La oferta educativa que propone el campus Montaña orientará sus funciones sustantivas a atender y promover soluciones al problema del déficit alimentario y nutricional de los habitantes de la región, indica el texto.

Además, busca dar énfasis en que los estudiantes tengan una visión multidisciplinaria, fomentar la vinculación con los actores sociales, capacidad de gestión, autogestión y emprender procesos de producción alimentaria; de la misma manera promover el respeto y la diversidad cultural y el medio ambiente.

Las carreras se promoverán entre estudiantes de las preparatorias de la región, a decir de García Leyva, la UAG ha tenido un impacto limitado en la Montaña, existen tres bachilleratos creados a inicios de la década de los ochenta en Tlapa, Olinalá y Huamuxtitlán.

Por otra parte la UAG ha dado reconocimiento a nueve Unidades Académicas Populares, localizadas cinco de ellas en Malinaltepec y las restantes en Alpoyeca, Igualapa, Acatepec y Zapotitlan Tablas, con una matrícula de 3 mil 042 estudiantes.

El programa educativo de Ingeniería en Producción Sustentable Alimentaria tendrá en sus objetivos formar profesionales con los conocimientos científicos y técnicos que les permita diagnosticar, interpretar, diseñar, gestionar, operar y resolver problemas de baja producción alimentaria incorporando, formas tradicionales y técnicas modernas sustentables de cultivo y de cría de ganado (mayor y menor), que frenen el grave deterioro ambiental y que conserven el ambiente con una visión integral, de compromiso social, humanista y multicultural, a fin de mejorar la calidad de vida de la población.

Asimismo plantea poner énfasis en la agricultura familiar y de traspatio, con excedentes de producción para mercados locales.

En cuanto a la Licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos tiene como objetivo formar nutriólogos que monitoreen, evalúen, prevengan y atiendan problemas de nutrición (anemia, desnutrición, sobrepeso y obesidad) tanto de individuos, como de comunidades.

Para la programación de dicho proyecto académico se conformó un grupo de trabajo multidisciplinario conformado por antropólogos, biólogos, agrónomos, médicos y especialistas en áreas de nutrición y producción para formular los planes de estudios. Durante un año se realizaron los estudios técnicos, el diagnóstico socioeconómico regional y de factibilidad para la implementación de estos programas.

El equipo académico se integró por los doctores, Jaime García Leyva, Joel Ramírez Espinosa, Luz Patricia Ávila Caballero, Luisa Rodríguez Juárez, Ricardo González Mateos Pavel Sierra Martínez, el maestro en ciencias Juan José Tabárez Catalán, Hugo Monroy Salazar. También hubo otros colaboradores como Javier Jiménez Hernández, Salvador Villerías Salinas, e Enrique Budar Lendech, José Alfredo Jáuregui Díaz y Rigoberto Bermúdez, entre otros.

El documento señala que la Montaña es un escenario de grandes carencias y necesidades, entre los que resaltan problemas agudos de rezago educativo, de atención a la salud, de deterioro ambiental, de ruptura del tejido comunitario, y como un gran flagelo, el problema del hambre.

Los datos de CONEVAL (2012) nos indican que en la región existen municipios, como Cochoapa o Metlatonoc, con hasta el 80% de pobreza alimentaria, es decir, la cantidad de población que no tiene los recursos económicos para obtener una canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todos los ingresos disponibles del hogar para comprarla.