CHILPANCINGO, Gro., a 12 de diciembre de 2013.-  El 22 de noviembre, María Ahuejote, recibió una llamada de su marido Celso Sandoval, desde California, Estados Unidos, quien le informó que el cuerpo que había enterrado días antes en Chilapa, no era el del hijo de ambos que murió en aquel país.

Al parecer, una funeraria norteamericana confundió el cuerpo de Ponciano Sandoval Ahuejote muerto el 1 de noviembre, con  otro –aún no identificado— y lo envió a Chilapa, donde la humilde familia hizo grandes esfuerzos económicos para sepultarlo.

El diario guerrerense El Sur reportó este 11 y 12 de diciembre la doble tragedia que vivió la familia Sandoval Ahuejote: primero, la muerte de Ponciano a causa de un infarto a sus 34 años, en California, Estados Unidos donde trabajaba como albañil desde 13 años, y después la confusión de una funeraria que envió hasta Amate Amarillo, una pequeña comunidad cerca de Chilapa, donde viven, el cuerpo de un desconocido a quien sepultaron y enterraron en lugar de su hijo.

El cuerpo fue desenterrado para regresarlo a Estados Unidos, sin embargo por problemas entre la funeraria que lo enviaría y la que lo recibiría, tuvo que ser semienterrado por un par de días, hasta que finalmente hubo acuerdo y pudo ser trasladado.

El secretario de los Migrantes y Asuntos Internacionales, Netzahualcóyotl Bustamante Santín aclaró este miércoles que fue la funeraria la responsable de la confusión y que la familia Sandoval Ahuejote analiza presentar una demanda.

El Sur, detalla que el funcionario estatal explicó que en 2012, fueron enviados a de Estados Unidos a Guerrero 150 cuerpos, y en lo que va del año 168, sin que se haya presentado algún problema.

Señaló que en la mayoría de los casos, las funerarias recomiendan no abrir los féretros debido a que los cuerpos son tratados químicamente para no descomponerse luego de que entre la muerte en Estados Unidos y la sepultura en Guerrero, pasan días y hasta semanas.

Luego de 41 días, el cuerpo de Ponciano finalmente llegó este miércoles en la mañana a la Ciudad de México y en la noche a Amate Amarillo, ubicada a unos minutos de la ciudad de Chilapa, para ser enterrado.