CHILPANCINGO, Gro., 30 de diciembre de 2013.- En una entidad como Guerrero, que fue afectada de manera muy notable por fenómenos climatológicos, lo cual generalmente afectan el equipamiento sanitario, es muy importante mantener una vigilancia preventiva sobre los diversos tipos de parasitosis, los cuales afectan a la población, advirtió el coordinador auxiliar médico en Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social en Guerrero, Humberto Reyna Echanis.

Advirtió el funcionario de salud sobre el ingreso de parásitos al organismo, que origina en la mayoría de los casos problemas de salud muy severos. Las medidas diarias de limpieza, como lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, así como lavar y desinfectar frutas y verduras, es un blindaje de salud que previene la parasitosis  intestinal, no obstante es recomendable desparasitarnos cada seis meses.

Para ello, señaló Reyna Echanis, es muy importante acudir con su médico familiar periódicamente, para que le prescriban oportunamente la desparasitación correspondiente y no únicamente ir a consulta cuando se está enfermo, sino de forma constante para preservar un buen estado de salud. Agregó que el cuidado de la salud es diario y si existen dudas, los módulos PREVENIMSS están cubiertos con personal multidisciplinario para brindar la información que el derechohabiente necesita.

En los niños, que es el grupo de población más afectado por esta enfermedad, algunos de los síntomas que presentan son comezón en el ano, nariz, ojos u oídos. También puede manifestarse con frecuentes dolores de cabeza o estómago. Es común que se resfríen a menudo o tengan dolor de anginas frecuente. Les suelen salir manchas en la piel o urticaria. “Algunos niños manifiestan mucho apetito pero a pesar de su ingesta abundante no suben de peso”, agregó.

Se recomienda que el tratamiento de desparasitación se haga como mínimo cada seis meses, tomar la medicación sin ningún tipo de interrupción. Otra buena medida es que el tratamiento se extienda a toda la familia, ya que de otra manera la curación se hace lenta o imposible, por los contagios por besos, abrazos, el uso común de toallas, servilletas, el baño, etc.